Seguramente muchos futbolistas han vivido ajenos de las corrientes de nerviosismo que en algunos momentos de la temporada han aparecido en torno al equipo. La sombra casi traumática que el Huesca vivió a lo largo de toda la campaña pasada ha campeado en no pocas cabezas durante el presente curso con apogeo en marzo. Hoy, esa sensación es recuerdo o ni eso.
Once de la SD Huesca frente al Tudelano, partido previo a las Navidades | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Once de la SD Huesca frente al Tudelano, partido previo a las Navidades | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

En una temporada de la que cada fragmento es importante, pues no hay partido desechable en este grupo, el Huesca tocó cima por primera vez en la previa de Navidad. Un año más el mercado invernal fue un habitual vaivén para la entidad azulgrana. En este caso, el resultado final fue aplaudido por todos.

Con varios jugadores viviendo en el ostracismo desde hace tiempo, los nuevos fichajes han acabado por adaptarse al esquema inicial de Tevenet. El ambiente, las sensaciones también han sido diversas hasta volver a implantar la confianza adquirida en el invierno.

Al finalizar el partido en Getafe se hizo patente el estado anímico en el que se encuentran los oscenses. A pocos metros del vestuario, todo el que pasaba por ahí podía escuchar el canto al unísono que la plantilla realizaba. La unidad en el canto de la victoria coincide con la unión que hemos visto en el campo a lo largo de todo el año. En la adversidad Tevenet ha sabido hacer grupo y la predisposición de los jugadores es total.

“La gallardía, entrega y sacrificio han caracterizado los últimos envites de los oscenses”

La gallardía, entrega y sacrificio han caracterizado los últimos envites de los oscenses. No es tiempo de embellecer el juego. Es tiempo de victorias que han otorgado una confianza enorme. El Huesca ha pasado de ser un equipo que generaba desconfianza con el paso de los minutos a mostrar su versión más completa y solidaria en los últimos compases.

Así sucedió en Getafe donde sólo alguna intermitente internada de José Gaspar y el mano a mano de Esnaider fueron las luces en el primer tiempo. Para después, desplegarse, crecer en confianza y desbloquear el marcador.

“El Huesca ha crecido y mucho como equipo”

El Huesca ha crecido y mucho como equipo. Las derrotas en Guadalajara y Toledo seguramente han ayudado al entrenador y sus chicos para clarificar cual es la identidad del equipo.

Restan seis jornadas. El Huesca ha madurado saltando al campo en la mayoría de las ocasiones con la presión de conocer todos los resultados. Esto no es baladí ni para quién ha sido engendrado para la máxima exigencia pero definitivamente los oscenses han asumido esa presión, la han convertido en compañera, saben vivir con ella y vencer a pesar de ella.