Ibón de Anayet | Foto: Chabier Miguel
El Vértice de Anayet es el punto culminante del segundo sector de la Canfranc-Canfranc. Se llega tras remontar la Canal de Izas. El descenso se realizará por Canal Roya.
Anayet y Vértice d'Anayet
Vértice de Anayet (Izda) y Anayet | Foto: Chabier Miguel

Con sus 2.559 metros de altitud, el Vértice de Anayet se convierte en uno de los pasos principales de la ultra trail Canfranc-Canfranc. A él se accede remontando la conocida Canal de Izas hasta su collado siguiendo las marcas rojiblancas del GR-11, primero por terreno rocoso para luego y conforme se gana altura ir pisando los verdes pastizales, o “tasca”, tan característicos de estas montañas. El tramo final es empinado pero sin ninguna dificultad técnica reseñable. Así, de esta manera los corredores pisarán la cima de este vértice geodésico que pese a tener una altura ligeramente mayor que la de su vecino, el pico Anayet, siempre ha estado a la sombra de él por motivos más que evidientes si se visita la zona, y es que en la montaña suele importar más la dificultad y la belleza que la altura.

Descenso sin apenas dificultades hasta los pintorescos ibones de Anayet, para muchos el rincón más hermoso del valle de Tena, donde se pueden contemplar las tranquilas aguas de estos lagos glaciares con el Midi d’Ossau como testigo de fondo. Allí se inicia primero un descenso en zig-zag para salvar la muralla rocosa que te deja ya en plena Canal Roya, lugar donde se coge el camino que entre verdes pastos y en ligero descenso te conduce a los pies de Larraca, ya en los dominios de la estación de ski de Astún.

En resumen, podemos decir que se trata de una zona cómoda para lo que es un ultra trail de alta montaña como puede ser este Canfranc-Canfranc. El desnivel no es excesivo y la abundancia de terreno herboso facilitará el avance de los corredores pese a transitar buena parte de él por encima de los 2.000 metros de altitud, algo que agradecerán los participante tras haber pasado de noche la zona de Collarada y teniendo todavía por delante el duro sector del Aspe tras pasar previamente por Somport y la estación invernal de Candanchú. Y no olvidemos que en la base de Larraca la prueba tan sólo habrá consumido la mitad de su recorrido, km 50 aproximadamente.