Orbea Monegros 2016
Casi 8.000 bikers participaron ayer en una de las ediciones más duras que se recuerdan de la Orbea Monegros. El viento fue el principal protagonista de la jornada. Un nuevo éxito organizativo que deja a los participantes con ganas de repetir. Destacar entre los participantes la presencia de Miguel Indurain.
Milton Ramos en la meta de la Orbea Monegros | Foto: Milton Ramos
Milton Ramos en la meta de la Orbea Monegros | Foto: Milton Ramos

Para desgracia de muchos, o de todos, incluidos los organizadores del evento, las previsiones meteorológicas que hablaban de fuertes rachas de viento en el desierto de Los Monegros se hicieron realidad en la jornada de ayer. Un fortísimo viento azoto a los ciclistas durante la disputa de la Orbea Monegros, haciendo de esta edición una de las más duras que se recuerdan. Ya se sabe que cuando el cierzo sopla nada lo para en los llanos parajes de Los Monegros. Y el biker se encuentra indefenso, incluso en una prueba donde se reunen miles de bicicletas.

La prueba reina, el Maratón de Los Monegros, pese a no ser competitiva, siempre es disputada por un puñado de elegidos. Estos de cabeza, pese a las adversidades, logran ir rápido para cubrir los 118 kilómetros en 4 horas y 11 minutos, que es el tiempo que inviertieron hasta meta el grupo que se presentó en cabeza y que estuvo formado por Ricardo Catalán, Joan Jordella, el altoaragonés Milton Ramos y Roger Argelaguer. El propio Milton reconocía las duras condiciones que se encontraron “Hoy el desierto de Los Monegros nos ha dado una lección, si vas rápido a la ida prepárate para la vuelta”, en referencia clara al viento sufrido. También destacó lo que rodea a la prueba monegrina “increíble organización e increíble ambiente”. Sin duda no le falta razón en su comentario.

Miguel Indurain | Foto: Orbea Monegros
Miguel Indurain | Foto: Orbea Monegros

Uno de los atractivos especiales de esta edición fue la presencia de Miguel Indurain. El campeón navarro acudió hasta Sariñena para enfrentarse a la dureza del desierto monegrino. Obviamente era el protagonista principal, el centro de todas las miradas y el de todas las cámaras, atendiendo de manera amable a todos los aficionados que allí se daban cita. También se acercó hasta Sariñena, pero sin participar, el comentarista de ciclismo de RTVE Carlos de Andrés.

Terminada ya de manera sobresaliente esta décimo sexta edición, la mirada ya está puesta en 2017. La prueba sigue creciendo sobretodo en roconocimiento mediático y en la satisfacción de quienes participan en ella que no dudan en volver a repetir en futuras ediciones. Sin duda, estamos ante el mayor evento de mountain bike que se celebra en España, y no sólo por lo que dicen los números de inscritos, si no por la calidad que muestra cada año a todos lo niveles la Orbea Monegros. Dejar satisfechos y con ganas de repetir a 8.000 bikers destrozados por el cierzo tiene mérito, así que Sariñena se vuelve a preparar desde ya para volverlos a recibir en la primavera de 2017.