Motorland Moto GP

Una defensa imprudente

2
El Huesca es el segundo equipo de la competición que más cartulinas amarillas almacena (72) y, su zaga, la que más recibe en las últimas jornadas.

Los últimos resultados no ayudaban a que hubiese tranquilidad y, sobre el terreno de juego, la defensa ha sido objeto de los nervios que se daban lugar en los azulgranas. Faltas a destiempo, innecesarias, con el rival de espaldas o sin el balón de por medio, han provocado una gran cantidad de tarjetas en los últimos duelos, las cuales se han vuelto en contra y han hecho perder puntos o, cuanto menos, la posibilidad de sacar algo positivo.

Bar Álvaro

Akapo pecó de inocente y fue expulsado en Lugo tras cometer penalti y ver la segunda cartulina amarilla. El Huesca lo pagó caro y se quedó sin un trunfo que tenía en el bolsillo. Después de vencer con solvencia a UCAM Murcia, los azulgranas podían sumar de tres de nuevo pero se quedaron sin hacerlo hasta esta pasada jornada. En Soria (0-0), Soriano e Íñigo fueron los amonestados; frente al Levante (0-2), Brezancic; y ante el Alcorcón (0-1), Akapo volvió a caer. Además de Carlos David y Jair, el lateral vio la cartulina aunque, a diferencia de ambos, por partida doble y su ausencia le impidió al Huesca reaccionar para lograr la igualada.

Tras ello, cayeron en la trampa de la amonestación Carlos David e Íñigo, en Tarragona (0-0), y Brezancic y Jair, en el derbí aragonés (2-3). Y el último duelo no iba a ser una excepción. En la segunda mitad, cuando más ofensivo y dañino se mostró el Córdoba, la zaga azulgrana sufrió y las amarillas regresaron a escena. Akapo y Carlos David fueron amonestados: primero, en una falta evitable, con el jugador rival de espaldas y pisando la cal; y segundo, en otra en la que la no quedó otra opción que cometerla tras perder el duelo individual.

Carlos David ha visto las tres amarillas que lleva en este curso en los últimos cuatro encuentros, Jair es el azulgrana que más lleva (7) y Brezancic e Íñigo están apercibidos (4). Claro queda que las urgencias traen tarjetas como consecuencia y que son producto, también, de la reiteración, pues las 3 rojas que el Huesca ha visto este curso han llegado a raíz de dobles amonestaciones, sin dar lugar, en ningún caso, a una excesiva agresividad.

Faltas de concentración, desmesurada intensidad o una confianza todavía no encontrada han supuesto que la defensa azulgrana esté sufriendo en los últimos partidos y se cargue de tarjetas que han pasado factura y que podrían dejar, de nuevo, a la zaga en cuadro para los próximos enfrentamientos.

También podría interesarte Más del autor

Comentarios