Foto: Juanjo Otazu
La empresa Inizia diseña una exigente prueba de cuatro etapas por el valle de Benasque y el de Chistau. Trans-Nomad se celebrará del 15 al 18 de septiembre. El pelotón se limitará a 60 ‘bikers’.

.

Un prueba diferente donde se combina la BTT con la aventura en estado puro. La empresa Inizia ha diseñado junto a Sherpa Project una prueba golosa: Trans-Nomad. Y hasta cierto punto innovadora. Cuatro etapas por bellos rincones del valle de Benasque lindante con el Pirineo de la comarca del Sobrarbe. Recorridos espectaculares que se guardan con celo. Se sabrán cuando arranque la aventura. Hasta entonces nada se sabe de etapas ciclables… y en las que habrá que cargar con la BTT para llegar a parajes de marcada belleza. Javier García es uno de los responsables de una primera edición espectacular. Baste un ejemplo, la promo, el vídeo de la promo, viene firmado por el navarro Ian Baquerin que será el videomarker de la prueba. Y contar con el navarro es puro caviar. Quien le ha puesto vida a la imagen, además de la brutal naturaleza donde se ha rodado es César Gairín, ‘biker’ de Orbea que tiene instalado su cuartel general en Whistler, en la Columbia Británica (Canadá).

Foto: Juanjo Otazu
Foto: Juanjo Otazu

Trans-Nomad es un viaje de desafíos. Se trata de cruzar montañas con lo que llamamos ciclomontañismo. La idea es subir a lo alto de las montañas y bajar por interminables senderos”, explica Javier García. La idea fluye de otras Trans ya consolidadas como son Trans-Provence (Francia) y Trans Cascadia (Canadá/Estados Unidos). La prueba atiende a una demanda de ‘bikers’ que cada vez demandas más este tipo de pruebas exigentes por parajes únicos.

El pasado martes, Trans-Nomad abrió su página web. La carrera se celebrará entre el 15 y el 18 de septiembre. Por sus características está limitada a 60 participantes ya que la seguridad impera en una carrera exigente. Javier García incide en esta cuestión. “Una prueba así obliga a limitar el número de plazas. Hay un equipo de 25 personas entre los que montan los campamentos, guías, médicos, enfermeros… La seguridad va a acompañar a los corredores en todo el recorrido”, recalca García.

Así es el diseño de la carrera

Etapa 1: 42 km / 1.500 metros desnivel:  Toda la etapa se desarrolla en el Valle de Benasque y se ascenderá a los 2.350 metros, teniendo que realizar un porteo obligatorio de 30 minutos. Habrá un remonte al comenzar la etapa. Se dormirá en el Camping Borda de Arnaldet.

Etapa 2: 37.5 km / 1.400 metros desnivel: Se cruzará al valle de Chistau desde el de Benasque por dos collados de más de 2.000 metros. Se realizará el porteo más largo y duro de la prueba lo que supondrá una hora y veinte minutos con la bici al hombro. Habrá un remonte a mitad de mañana y se dormirá en  el Camping Los Vives de Saravillo.

Etapa 3: 40 km / 1.400 metros de desnivel: Cruce de Chistau al valle de Bielsa donde se incluye un descenso desde los 2.000 metros de altitud. Pedaleo puro y duro. Se dormirá en el camping de Bielsa.

Etapa 4: 50 km / 1.600 metros de desnivel: El último día del desafío espera con un ascenso a 2.600 metros de altitud. Habrá un transfer al comienzo del día y el resto de la etapa hasta Castejón de Sos, donde se dormirá, se realizará pedaleando. Habrá una fiesta.

Los recorridos exactos se develarán unos días del arranque de la prueba. Hasta entonces no se quiere desvelar nada para preservar el espíritu de aventura. “Uno se apunta a ciegas, te inscribes a un viaje de cuatro días recorriendo algunos de los valles más bonitos del Pirineo aragonés y a vivir lo que es una experiencia única. Eso sí, cuando lleguen al campamento les esperará la tienda, su saco de dormir, duchas…”, recalca García.

Para más información www.trans-nomad.com.