El Huesca se conjura ante el Bilbao Athletic | Foto: LFP
Los jugadores del Huesca hacen piña antes de empezar a jugar | Foto: C.Pascual
Los jugadores del Huesca hacen piña antes de empezar a jugar | Foto: C.Pascual

Esperemos que el Huesca haya tocado fondo. Después de cuatro derrotas seguidas es muy complicado agarrarse únicamente a la clasificación para no caer en el desánimo. Vuelve a ser cierto que si acabara la liga ahora el equipo se salvaría, pero puede resultar una afirmación falseada ya que dependes del enfrentamiento de vuelta contra el Almería. En realidad, dependes del Almería de aquí hasta el final, pues parece que será un mano a mano como afirmó Cristian Fernández acabar el choque de Soria. Y por tradición, presupuesto, equipo e historia no somos ni mucho menos favoritos, ni llegamos a este tramo final de 10 jornadas en la misma dinámica. Los almerienses llevan 7 partidos sin perder, mientras que el Huesca ha caído ante 4 equipos directos.

Sólo queda levantarse y esperar una reacción de amor propio de los jugadores. Demostrar que tienen dentro mucho más fútbol que lo visto en las últimas jornadas y que se van a tener de sobreponer a todo: rivales de ‘playoff’ que vienen, entorno enrarecido, lesiones, arbitrajes adversos y hasta vaivenes tácticos desde dentro. Sólo los jugadores sacarán la situación adelante. Hay que confiar sin excusas. No queda otra y como vino a decir Petón el otro día, las facturas ya se pasarán a los que toman las decisiones al final. Alguna está engordando mucho.