La SD Huesca celebrando el ascenso a Segunda División en Écija | Foto: heraldo.es
Un 15 de junio de 2008, tal día como hoy hace 7 años, el Huesca certificaba en Écija su ascenso a Segunda División tras una larga promoción de ascenso. Esa fecha quedó marcada a fuego en la historia del club debido a que hasta la fecha no se ha logrado una proeza igual.
La SD Huesca celebrando el ascenso a Segunda División en Écija | Foto: heraldo.es
La SD Huesca celebrando el ascenso a Segunda División en Écija | Foto: heraldo.es

7 años han pasado ya desde que Roberto García marcara el histórico gol que ascendía al Huesca a la Segunda División. El único ascenso del equipo oscense al fútbol de plata con la actual denominación se certificó muy lejos del Alcoraz, en Écija, a ‘tan sólo’ 820 kilómetros de una ciudad que explotó de alegría y se echó a la calle para celebrar una hazaña histórica que a día de hoy no ha podido ser repetida. Tras un intento de ascenso fallido frente al Córdoba, el Huesca mantuvo el nivel al año siguiente y volvió a llegar a la promoción de ascenso para finalmente acabar ascendiendo a la categoría soñada.

Tras haber eliminado al Gavà en la primera ronda, los oscenses se veían las caras con un equipo andaluz como ya había pasado la temporada anterior. Esta vez había que enfrentarse al Écija. En el partido de ida disputado en el fortín de El Alcoraz, la SD Huesca consiguió vencer (2-0) y así establecer un buen resultado de cara al partido de vuelta.

Era un 15 de junio de 2008, a las 17:00 horas de la tarde. El Huesca visitaba el estadio San Pablo: ambiente hostil, altas temperaturas y muchos nervios; era el último escollo para los azulgranas. No obstante, los locales se pusieron por delante en el marcador con un tanto de Nolito en el 63′ y a partir de ahí comenzaban a empujar y los de Onésimo a sufrir. En esos minutos que se le hacen eternos a cualquier futbolista que pelea por poder cumplir su deseo, Eduardo, el cancerbero visitante, se erigió cual héroe en la batalla haciendo un partido sublime y evitando la eliminación. Finalmente, en el 94′ (así es la épica y así se celebran las grandes victorias en el mundo del deporte, en este caso, como mandan los cánones del fútbol), el ariete Roberto recogía un balón desde la derecha para batir por arriba al portero local con la pierna izquierda y establecer el empate (1-1) en el luminoso. Los cientos de aficionados azulgranas que animaban en la grada estallaron de júbilo con el gol de ‘su’ pichichi; cualquier sinónimo de felicidad se queda corto para describir esa situación. Un gol que llenó de emoción y lágrimas a una ciudad que jamás había visto algo similar. Y justamente, el colegiado señaló el final. Se había conseguido algo que parecía impensable hace no muchos años: la SD Huesca lograba ascender a la Segunda División del fútbol español.

7 años después, el equipo azulgrana está en plena lucha por volver a ser de plata. Únicamente le separan dos partidos frente al Huracán Valencia para poder ponerle la guinda a un gran año que ha tenido de todo, hasta un Campeón de Europa en El Alcoraz.

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