El Huesca se proclamó Campeón del Grupo 2 ante el Bilbao Athletic | Foto: C.Pascual
Empate en el Alcoraz que permite al Huesca rubricar la primera plaza del grupo. Dificilísimo partido frente al Bilbao Athletic, que llegó a estar por delante en el marcador. Fue David Maínz quién detuvo el tiempo en un mano a mano para firmar el 2-2 definitivo. || VOTA A LOS MEJORES JUGADORES DEL PARTIDO. || FOTOS DEL PARTIDO.
CAMPEONES / Foto: sporhuesca.com / C.Pascual

Con la mejor entrada liguera en el Alcoraz desde que el Huesca abandonara la liga de plata del fútbol español, los azulgranas y su masa se daban cita en el partido de los partidos para alcanzar el primer escalón de un horizonte anhelado desde que los azulgranas cayeran descendidos en Huelva. Desde entonces una obsesión: volver. Y solo se podía esperar una última jornada como la vivida sobre el verde oscense en la puja por ser líder del grupo antes de enfrentarse al azaroso sorteo de playoff con Oviedo, Nastic y Cádiz.

Los dos equipos dedicaron sus primeros minutos a mirarse sin intimidar. Parecían querer conocerse. El peligro solo pasaba por pequeños destellos en una y otra portería. Fue el genuino Tyronne en dos ocasiones quién avisó al guardameta Remiro. Acabó en córner el segundo intento del canario. Desde la esquina la puso José Gaspar y Rojas se elevó, como el aventajado que comienza a ver tierra firme, remató de cabeza e hizo el primero antes del primer cuarto de hora.

El Bilbao Athletic empató a uno justo antes del descanso

El siguiente paso parecía el de esperar la reacción rival. El Huesca había cumplido pronto. El filial bilbaíno tenía que buscar su dosis de mandato. Papeles cambiados. Los de Tevenet aguantaban, esperaban sabiendo que tendrían protagonismo en el momento que un mínimo espacio apareciese. A partir de entonces, vaivén. Tras muchos minutos de océano donde el Huesca parecía sentirse cómodo, los oscenses se dejaron llevar hasta que el Bilbao Athletic respondió. Fue a falta de dos minutos para el descanso cuando Santamaría remató casi en plancha cruzando el esférico de palo a palo y materializar el empate. De la zozobra al gol vasco para congelar una de las tardes más ambientadas en el Alcoraz.

Segunda parte no apta para cardíacos

A partir de ahí los azulgranas solo podían recuperar su propio ánimo y el de las gargantas acompañantes con un solo ingrediente, fútbol. Esa era la consigna de los segundos cuarenta y cinco minutos: mandar. Fue el momento en que comenzaron a aparecer Camacho y Esnaider, algo difuminados en el primer tiempo. Un nuevo córner apareció tras una preciosista combinación entre Tyronne y José Gaspar. La puso el cacereño pero el remate de Carlos David se marchó desviado.

Pero ni siquiera estas jugadas aisladas en medio del dominio vasco daban al Huesca la calma necesaria para jugar sin ansiedad. Los de Tevenet se precipitaban en el envío de balones en largo sin un destinatario claro, solo deshacerse de la presión. Además, Tyronne abandonó el campo lesionado con una posible lesión muscular. En su lugar, el pelotero Mérida.

Un remate de Santamaría en el pico del área pequeña trajo oscuros presagios. El cronómetro desnudaba al Huesca, le hacía endeble. Villalibre en el 76 se inventó un disparo desde lejísimos para perforar la portería de Dani Jiménez y darle la vuelta al marcador.

David Mainz llevó el éxtasis a las gradas

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Los aficionados se abrazaron con los jugadores tras el partido.

El que hasta ese minuto había sido líder, parecía atenazarse y sucumbir como ya hiciera ante el Tudelano. Pero el tiempo se paró. Sucedió cuando un balón largo superó a la zaga del Bilbao Athletic y Maínz a correr hasta quedarse delante de Remiro. Con un toque fino y meditado el ariete aragonés envió a gol. Y con él las mejores emociones de los últimos tiempos en el Alcoraz.

El éxtasis se hizo paso en tromba por todo el feudo azulgrana hasta que el colegiado pitó el final. El empate y, por tanto, la consecución del liderado dan el billete al mejor bombo. Pero la situación volvió a mostrar a un Huesca que tendrá que preparar de un modo distinto lo que se avecina. Hasta que David Maínz se erigió como nuevo ídolo y trajo el ansiado premio se vio a un Huesca dubitativo. No son días para temblar, sino para desde la serenidad imponer un estilo y ritmo ya mostrado en la última fase del campeonato.

Vídeo resumen del partido – Imágenes: Aragón TV

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