Hay una cierta sensación de que el Bada Huesca está obligado a salir de la bruma en la que entró los dos últimos ejercicios donde lesiones y un vestuario con diferencias derivó en una espiral negativa. Por activa y por pasiva está escrito, contado y visto que la revolución sobre la pista para la campaña que se abre este sábado ha sido absoluta. Y cada cambio es sinónimo de incógnita a despejar. La apuesta del club fue muy clara. Abrir las ventanas del vestuario y que entrara aire fresco. Se mantuvo al entrenador y con José Francisco Nolasco al frente apoyado en un par de jugadores con peso se construyó un nuevo equipo.

El sello de hace tres temporadas ya no puede impregnar el rumbo para alcanzar objetivos de relumbrón. El deporte se alfombra con el hoy, con el deseo del ojalá y solo el recuerdo sirve para sacar pecho de lo que uno fue. Y punto. Esa temporada de estar en las fases finales de la Copa del Rey y de la Asobal y con la que se llegó a Europa hay que guardarla en la vitrina. Sí. Quitarle el polvo de vez en cuando, pero nada más. Ahora se está a otra cosa. Y lo primero salvar la categoría con el trabajo de partido a partido. Por cierto, esto de que el ‘partido a partido’ sea propiedad del Cholo Simeone es una gaita. No hay entrenador que no lo defienda; sea el deporte que sea.

Cuanto antes se cumpla con ese objetivo mejor será para trazar nuevos rumbos y permitir soñar a la afición que tan solo pide un par de cosas: que nunca den los jugadores por perdida una bola sea cual sea el marcador y que sientan cada ataque y cada defensa como le gusta a la grada. En definitiva, que transmitan ilusión, ganas y que den espectáculo.

“Si la paciencia es una virtud, aquí, más aún”

Nolasco ha depositado la capitanía en Marco Mira una temporada más, pero a nadie se le escapa que Dijà es clave de bóveda para el técnico alicantino. El brasileño llegó como refuerzo con la temporada arrancada hace dos y entró directo en el cenáculo del míster. La temporada se abre, además, con pocos canteranos. Quien fuera santo y seña, Marco Escribano, se fue. Quien estaba llamado a coger su testigo, Lafuente, también. En pretemporada ha habido canteranos y si siempre hay que tener paciencia por sacar gente de la casa, en el caso de deportes como el balonmano más. Se trabaja con una base pequeña para un juego especial. No vale cualquiera. Como defiende el doctor Sarasa: “Son superdeportistas”. Así que si la paciencia es una virtud, aquí, más aún.

La temporada, de hecho ya ha empezado con un Barça-Granollers (37-26), presenta mimbres de mucha igualdad lo que sin duda beneficiará a la competitividad desde el tercer clasificado de la Asobal al último. Barça y Naturhouse volverán a ser intocables. Hay buenos equipos, buenos jugadores para un deporte que es puro espectáculo, que ha dado tanto a España y al que se le debe tanto. Ahora solo queda competir… que no es que sea poco, es que lo es todo.