El futbolista de la Sociedad Deportiva Huesca cogió el micrófono en El Alcoraz durante la celebración posterior a la victoria frente al Huracán Valencia que suponía el ascenso a Segunda División y aprovechó la oportunidad para pedirle matrimonio a su chica Elena.
Rojas, junto a Elena después de la pedida de mano | Foto: Cordón Press
Rojas, junto a Elena después de la pedida de mano | Foto: Cordón Press

José Manuel Rojas aprovechó el fervor de la celebración del ascenso para pedirle matrimonio a su chica, Elena. Cuando los jugadores regresaron de los vestuarios tras el pitido final, ocuparon de nuevo el césped del Alcoraz para seguir celebrando con los aficionados el ascenso a la Segunda División. Rojas, que no pudo participar en el partido debido a una lesión muscular y vio el partido desde la grada, ejerció de maestro de ceremonias -nunca mejor dicho- y con el micrófono en la mano tuvo unas bonitas palabras para la afición y sus compañeros antes de que se produjera el bonito e inesperado momento del día, con permiso de la consecución del ascenso, obviamente.

Arrodillado en el césped del Alcoraz, que le ha visto ascender a Segunda División por segunda temporada consecutiva, el defensa andaluz se dirigió a su hasta entonces novia, ahora prometida, para pedirle matrimonio. Rojas afirmó que era el mejor momento y Elena, la afortunada y sorprendida protagonista, aceptó la propuesta. El Alcoraz celebró el momento.

El central sevillano llegó a la entidad oscense en el mercado invernal y pronto se ganó un puesto en un once, del que sólo le han sacado las lesiones, y el cariño de sus compañeros por su alegría, simpatía, cercanía y humildad. Sin duda alguna, el 28 de junio será un día que permanecerá siempre en la memoria de todos por el regreso a la Segunda División después de 2 años en la categoría de bronce pero también por la anécdota que protagonizó Rojas.

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