El refugio de Cap de Llauset ya es una realidad. Enclavado en el término municipal de Montanuy, en el parque natural Posets-Maladeta, ha abierto sus puertas con 30 plazas.

El montañismo aragonés y los montañeses han celebrado hoy la apertura del primer refugio en la parte más oriental del Pirineo aragonés, a 2.425 metros de altitud, en el de Cap de Llauset, que pasa a convertirse en el más alto de los guardados y una nueva entrada al parque natural Posets-Maladeta. Hasta la fecha ha sido necesaria una inversión de 1,6 millones de euros, resultado de la iniciativa y financiación conjunta de la Diputación Provincial de Huesca y el Ayuntamiento de Montanuy con la Federación Aragonesa de Montañismo. La instalación se ubica en el macizo de la Maladeta y al paso del GR 11.

El presidente de la Federación Aragonesa de Montaña, Luis Masgrau, subrayó las “importantes” perspectivas deportivas que se abren con la puesta en funcionamiento de un edificio que permite ser ancla para realizar tanto senderismo familiar como alta montaña y escalada. Además, su puesta en funcionamiento abre “interesantes perspectivas”, añadió, para la práctica del esquí de montaña en esta parte del Pirineo. Otro de los pilares del refugio, al igual que todos los edificios de estas características diseminados por la montaña, es el de servir de “apoyo logístico a los grupos de rescate y a los sanitarios”, recordó Masgrau durante la inauguración del refugio Cap de Llauset a la que asistieron montañeros y vecinos de las localidades de Montanuy y Aneto.

iguel Gracia (i) y Luis Masgrau observan la placa que conmemora la fecha de inauguración del refugio. Foto: P. Otín.
iguel Gracia (i) y Luis Masgrau observan la placa que conmemora la fecha de inauguración del refugio. Foto: P. Otín.

Luis Masgrau no escondió su deseo para que en un futuro próximo se pueda levantar otro edificio en la zona de Vallibierna que completaría el servicio que ofrece ya el de la Renclusa y, desde esta mañana, el de Cap de Llauset. Los arquitectos Alejandro Royo y Ramón Solana han aplicado en el diseño de este refugio los elementos constructivos más modernos en cuanto a la limpieza del proceso constructivo y el mantenimiento y gestión posterior del edificio. Así, y siguiendo diversas y recientes experiencias de refugios en diferentes países de los Alpes como Austria, Suiza y Francia, se ha optado por una construcción internamente en módulos prefabricados, de manera que en la obra solamente se realiza ya su montaje a modo de mecano.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Huesca, Miguel Gracia, recalcó la importancia del deporte “en la actividad económica de nuestra provincia” y cómo la apertura de un refugio de montaña “es motor económico para el territorio”. Esta apertura de Cap de Llauset es parcial. Son 30 plazas las que se pueden ocupar por lo que falta aún un 40% para dejarlo a plena capacidad. Es una cifra modesta si se toma como referencia las que hay en el límite provincial, zona de Aigüestortes (Lérida), con casi medio millar.