Foto: C.Pascual
Al más que discreto inicio de liga del venezolano, se han sumado los compromisos internacionales con la selección de su país, que han hecho que el futbolista por una u otra circunstancia no haya tenido un inicio de campeonato regular.

Con la mirada puesta en Sevilla y con unas muy buenas sensaciones después del gran resultado cosechado el pasado fin de semana sigue preparándose el conjunto azulgrana. En concreto, el rendimiento de algunos de los futbolistas es francamente bueno. No es el caso de Alexander González, que tras haber tenido una recta final de temporada brillante, parece que en este inicio de liga no se está encontrando a sí mismo. A ella se ha unido la concentración con su selección que tanto daño hace a los clubes, ya que como reconoció el propio Anquela, son viajes muy largos y el cuerpo no recupera.

Durante su ausencia, en el partido liguero el entrenador jienense apostó por Juanjo Camacho para ocupar una banda derecha que habitualmente ocupa Alexander, si bien es cierto que por las circunstancias del encuentro fue Samu Saiz el que ocupó dicha demarcación en la segunda parte.

En el partido de Copa le tocó el turno a Kilian Grant en un partido plagado de suplentes que sirvió para que Anquela probara y viera diferentes opciones. No debió dejar muy satisfecho al preparador azulgrana dicho choque porque a pesar del poco descanso del jugador venezolano, Alexander fue titular de inicio en el último encuentro ante el Córdoba CF.

Otra de las opciones que se barajan es la Álvaro Vadillo. Aunque Anquela, en las pocas ocasiones que ha concedido minutos al joven futbolista de Puerto Real, lo haya colocado en banda izquierda, es capaz de actuar también en el flanco derecho. Ahora todas las intenciones están puestas en recuperar al mejor Alexander, ese jugador potente, con llegada y mucha garra que pudimos disfrutar la temporada pasada.

Mientras esto llega, Anquela, en una decisión comprensible, le está brindando al futbolista los máximos minutos en liga para devolverle a su mejor versión. El equipo le necesita y el futbolista es consciente que este año puede ser un año importante para el devenir de su carrera.