Foto: Quebrantahuesos RC
Bajo el nombre de “Escuela de Rugby Provincial”, el Quebrantahuesos Rugby Club comienza un ambicioso proyecto que pretende acercar la práctica del rugby a todos los rincones de la provincia y para todas las edades, comenzando por lo más pequeños.

El club es consciente de lo importante que es tener una buena base, que comienza por la cantera, debiendo ser mucho más numerosa que las categorías superiores. “El club no es un proyecto temporal, ha venido para quedarse y para ser una referencia a nivel nacional”, comenta Diego Dieste, Maestro en educación Física, capitán del Quebrantahuesos Senior y responsable de la Escuela. “Haber conseguido un equipo senior de un deporte como rugby en nuestra zona es una gran hazaña, no digamos un equipo cadete y con mucho más mérito otro femenino. Es la pata que le faltaba para tener la estabilidad que buscamos”, añade.

El Rugby está viviendo un momento dorado, habiéndose convertido en uno de los deportes con más crecimiento a nivel nacional e internacional, casi un 150% en los últimos 4 años, habiendo recibido una atención especial por los medios gracias a haber vuelto al calendario Olímpico después de noventa y dos años. Está recibiendo una mayor atención por parte de patrocinadores, que ven muchísimo más interesante la visibilidad y prestigio que le aporta un equipo de rugby por encima de otros deportes más tradicionales como el fútbol. Por poner un ejemplo, el mundial de rugby es el tercer evento deportivo más seguido del planeta, por detrás del mundial de futbol y de las Olimpiadas.

El Quebrantahuesos Rugby Club, que ya fuera campeón de Aragón la temporada pasada y subcampeón de ésta, va a comenzar escuelas en las localidades de Aínsa, Almacellas, Binefar, Fraga, Huesca, Monzón y Tamarite de Litera, además de reforzar las ya existentes en Barbastro y Estadilla.

Esperan aumentar en más de 60 niños los más de 150 deportistas que actualmente aglutina gracias a este proyecto. No en vano, el año pasado se hicieron actos de promoción por los que pasaron más de 8.000 niños y niñas de entre 4 y 12 años.

Es una apuesta arriesgada, que esperan cuaje en todas las poblaciones propuestas, pero que saben que va a ser complicado.

El punto fuerte de este deporte son los valores que transmite, y que, cualquiera que se haya acercado a un campo de rugby, alguna vez habrá podido observar. Lejos de lo que se vive en los campos del deporte patrio, el futbol, los jugadores no responden nunca al árbitro, solo se dirige a él el capitán llamándolo señor y con el contrincante se es contundente, pero se le respeta por encima de todo, de hecho, al finalizar el encuentro, el equipo anfitrión tiene la obligación de invitara  comer y a beber al equipo visitante. “Los niños y niñas pueden disfrutar de un deporte con grandes virtudes educativas, pero que también es exigente, fuera de esa burbuja hiperprotectora, a la que la sociedad actual les relega”, afirma Dieste.

Para poder hacer frente al proyecto, el club ha formado a casi 14 entrenadores, y esperan poder seguir adelante con un proyecto mucho más ambicioso, que incluye la relación con equipos profesionales de la liga francesa del sur de Francia, dada la proximidad con nuestra zona. El club pretende que las escuelas sean la primera piedra sólida de muchos logros venideros.

Toda la información de las escuelas se puede encontrar en www.quebrantahuesosrugby.com.