La SD Huesca se está mostrando solvente contra los rivales de la parte alta de la clasificación mientras que sufre más si se enfrenta con los equipos que están luchando por no descender.
Alexander en el Tartiere | Foto: LFP
Alexander en el Carlos Tartiere | Foto: LFP

De las últimas cinco victorias, el conjunto de Juan Antonio Anquela ha conseguido cuatro, y todas ellas han sido contra clubes que están luchando por el ascenso a Primera División o que, a priori, eran claros favoritos a ocupar las posiciones cabeceras de la tabla, como son Oviedo, Nàstic de Tarragona, Alcorcón y Valladolid. El valor de estos partidos no solo reside en obtener los tres puntos, sino que este póker de victorias se ha producido dejando la puerta a cero (0-1 en Oviedo, 2-0 ante el Nàstic, 1-0 recibiendo al Alcorcón y 0-1 en Valladolid) y dando una muy buena imagen, la de un equipo serio y comprometido.

Además, el conjunto azulgrana ha logrado otros resultados muy meritorios en campos complicados, como así muestran los empates en Zaragoza (3-3), Elche (1-1), Tenerife (1-1), Córdoba (1-1) o Girona (0-0), mientras que son los rivales con un nivel más bajo, en teoría, los que han puesto en mayores complicaciones a los hombres de Anquela.

Solo con recordar la última fatídica racha de derrotas, el aficionado oscense se da cuenta que su equipo se siente más cómodo contra los rivales que están obligados a llevar el peso del partido y la iniciativa en el juego por la posición que ocupan y el potencial que ostentan. Mallorca y Bilbao Athletic vencieron en El Alcoraz y Ponferradina y Numancia consiguieron el triunfo en sus feudos en cuatro malos encuentros del equipo altoaragonés.

Ahora al Huesca le toca recibir en casa a Llagostera y Almería en dos partidos de alta tensión, pues son rivales directos por la salvación, sobre todo el primero. En ellos, el equipo deberá revertir la situación y alterar el juego y las costumbres peculiares de esta temporada -puntuar fuera, perder en casa y ganar a los de arriba en lugar de a los de abajo- para sacar dos triunfos que bien pueden valer media permanencia.