Gonzalo Carró, nuevo jugador del Bada Huesca
El pivote gallego de 22 años ficha por una temporada con opción a otra más. Llega procedente del Teucro donde militó las dos últimas campañas.

Un día más y una nueva incorporación a la plantilla del BM Huesca. En este caso se trata del pivote Gonzalo Carró, que las dos últimas campañas militó en el Teucro, y que con el próximo anuncio del fichaje del aragonés Del Val completará este puesto en el equipo de Nolasco. A sus 22 años ha gozado ya de responsabilidad en el juego. Sus 194 centímetros y poco más de 100 kilos de peso se unen a una importante proyección por lo que recala en el BM Huesca para seguir con la progresión de su juego.

Gonzalo Carró, nuevo jugador del Bada Huesca
Gonzalo Carró, nuevo jugador del Bada Huesca

Carró llegó al club de Pontevedra procedente del Academia Octavio con el que debutó en la Asobal. Antes militó en el Alcobendas de División de Honor B. En su currículo cuenta con 13 internacionalidades con la selección nacional promesas y cinco veces en la juvenil.

Estudiante de doble grado de Inef y fisioterapia, el BM Huesca empezó a interesarse por el jugador ya en el mes de marzo. Ese interés, -“empeño”, tal como lo definió el propio jugador- fue básico para que recalara en Huesca pese a que le llegó alguna oferta más. Ha fichado por una temporada con opción a otra más y es consciente de que llega a un equipo que se presentará en la competición el próximo mes de septiembre con un aspecto diametralmente diferente al de la pasada campaña.  Subraya que la revolución en la plantilla “no me da ningún vértigo”. ”Sí que tengo ganas de empezar. Vamos a ser gente joven, seguro que iremos para adelante y vamos a tener un equipo para pelear todos los partidos”, señala.

Con la confirmación del fichaje de Del Val, la directiva pondrá a disposición de Nolasco dos pivotes completamente diferentes y complementarios; veteranía y juventud. Carró subraya que en el balonmano “si no defiendes es muy difícil ganar” y se muestra dispuesto a jugar tanto en labores para levantar un muro delante del portero propio como para abrir huecos y pillar la redonda en los seis metros del área rival.