Los futbolistas que debutaban con la elástica azulgrana tuvieron un impacto muy positivo y la mayoría de jugadores que forman el bloque del año pasado reforzaron las ideas de Tevenet. El equipo sigue creciendo a dos semanas del inicio de la temporada.
Once de la SD Huesca frente al Real Zaragoza | Foto: C.Pascual
Once de la SD Huesca frente al Real Zaragoza | Foto: C.Pascual

La sensación que me queda después de haber visto el amistoso de anoche ante el Real Zaragoza es más que notable. El entrenador del conjunto azulgrana, Luis García Tevenet, puso un once inicial sobre el terreno de juego prácticamente conocido por todos respecto al de la temporada pasada, a excepción de las titularidades de Whalley, Íñigo López y Héctor Figueroa: Whalley en portería, Aythami lateral derecho, Íñigo López y Carlos David como pareja de centrales y Morillas de lateral izquierdo. Manolo y Fran Mérida formaban el doble pivote, con Tyronne por derecha, José Gaspar por izquierda, Camacho de enganche y Figueroa en punta. Fran Mérida fue el mejor del primer tiempo: extramotivado, estuvo soberbio en cada una de las acciones que llevó a cabo. Presionando al contrario, robando balones y jugando con la calidad que le atesora. Haciendo fácil lo difícil. Si Fran funciona, el equipo también. Es excelente y Tevenet lo sabe.

Por tanto, la base del equipo era la misma que la del curso pasado, y el entrenador del conjunto altoaragonés pretendía ir dando minutos a los nuevos para que se fueran acoplando poco a poco. Óscar Whalley ya había debutado anteriormente, al igual que Íñigo López, pero Figueroa se estrenaba en el día de ayer. En la segunda mitad entrarían en el terreno de juego los demás. Leo Franco sustituía a Whalley en la meta y participaban también Óscar Ramírez, Ivo -que sigue a prueba-, Bambock, Íñigo Ros, Darwin Machís, Samuel Sáiz, Hamza -del Almudévar- y Javito -del juvenil-.

Figueroa marcó un gol de ‘crack’

Héctor Figueroa se inicia con buen pie en esta nueva andadura, que firmando un gran papel en la zona de ataque, pudo estrenarse como goleador. Fue él quien puso el empate a uno en el marcador tras un balón recibido de Darwin Machís. El venezolano se mostró ágil, destacando su velocidad como punto fuerte y marchándose con facilidad de la marca. Aunque si hubo uno que destacó anoche por encima de todos ese fue Samuel Sáiz. El joven delantero, llegado hace apenas unos días a la ciudad oscense procedente del Atlético de Madrid, entró en la segunda mitad y revolucionó la ofensiva azulgrana.

“Samu Sáiz recordaba al futbolista del Manchester United Wayne Rooney”

Samu Sáiz dejó clara la calidad que atesora | Foto: C.Pascual
Samu Sáiz dejó clara la calidad que atesora | Foto: C.Pascual

Partió desde banda derecha pero poco tardó en meterse por dentro. Samu recibía entre líneas y a partir de ahí generaba una ocasión peligrosa, bien abriendo a los costados o jugándose una acción individual. Con un tren inferior poderoso y una estatura más bien media -1’74 cm.-, Samu Sáiz recordaba al futbolista del Manchester United Wayne Rooney. El ex rojiblanco dejaba patente su talento, pero no solo se dedicaba a recibir y regatear, sino que posee la capacidad de decantar un encuentro a favor y de ser decisivo con su visión de juego. Con Bambock e Íñigo Ros cerrando la zona central, Samuel se movía a sus anchas adueñándose del tercer cuarto de campo: sufrió las faltas de los blanquillos, incapaces de pararlo cuando éste arrancaba en parado y conducía con velocidad el esférico pegado el pie. Físicamente como Rooney y recordando en algunos movimientos sin balón a Leo Messi -bajando a recibir, regateando con suma facilidad al rival, iniciando y terminando jugada con alguna asistencia-, Samu Sáiz cuajó tal actuación que bajo mi punto de vista -y faltando aún muchos días de rodaje- puede valerle para hacerse un hueco en el once titular. Siendo prácticamente intocables Tyronne y José Gaspar en bandas, y peleando por un sitio Héctor Figueroa y David Mainz en la punta de ataque, Samuel Sáiz sería el mediapunta más adecuado para la posición del ’10’, dejando en el banquillo al emblema y capitán de la plantilla Juanjo Camacho.

Tiempo tiene todavía Tevenet para encajar las piezas del puzzle y saber de primera mano lo que le puede dar cada jugador en el terreno de juego, pero tras el amistoso de anoche, Samu Sáiz tiene muchas papeletas de ser una pieza clave en el equipo, tanto por madurez como por calidad. A mi me sorprendió gratamente -no esperaba eso de él y me resultó interesantísimo-, y no me cabe duda de que su talento hará de este Huesca un equipo imponente arriba.

  • Con Samu os habéis llevado un jugón! la va a romper este año en segunda y sino al tiempo 😉