Actualmente el Huesca mantiene en su plantilla a 8 partícipes del ascenso a Segunda División conseguido el pasado verano. Salvo honrosas excepciones, dichos jugadores gozan de poco protagonismo y el club ya se ha desprendido de otros compañeros que ayudaron a ser de plata.
Íñigo Ros | Foto: LFP
Íñigo Ros | Foto: LFP

Jorge Zaparaín, David Morillas, Carlos David, Fran Mérida, Íñigo Ros, Juanjo Camacho, Tyronne y José Gaspar lograban el pasado 28 de junio ascender con la Sociedad Deportiva Huesca a Segunda División y a día de hoy son los únicos integrantes de aquella plantilla que mantienen su nómina en la entidad azulgrana. De aquel histórico grupo se desmembró primero a su creador, Luis Helguera; más tarde al director de la orquesta, Tevenet; y por último y más recientemente a Aythami, David Mainz o Manolo. 

Fran Mérida goza este año de una regularidad merecida y necesaria, Camacho mantiene un año más sus galones de capitán, Tyronne se ha caído de la titularidad pero sigue apareciendo y Carlos David hasta el momento parece fijo en el centro de la zaga. El último en caer de la primera línea, para asombro de todos, ha sido el carrilero David Morillas, que estando en perfectas condiciones físicas ha sido mandado en primer lugar al banquillo y a la siguiente semana quedó apartado de la convocatoria. La poca participación de jugadores como José Gaspar o Íñigo Ros llama la atención en un equipo que parece querer desprenderse y sacar por la puerta de atrás a jugadores tan vitales durante el curso anterior.

Como era de esperar, y tras las salidas del director deportivo cántabro y el técnico sevillano, la mayoría de jugadores que están teniendo más protagonismo acaban de llegar este año. En una plantilla de la que se dijo que sus integrantes estaban en igualdad de condiciones para jugar, algunos jugadores parecen tener más complicado disfrutar de minutos. Su futuro en la entidad es una incógnita, ya que, como por otro lado es normal, desde el club se prefiera confiar en los jugadores que ha traído la actual dirección deportiva en colaboración con la secretaría técnica, desechando poco a poco el trabajo realizado anteriormente.

  • mariano

    Los artifices del ascenso ya es historia,eso queda ahi con todos los nombres y apellidos,quedan todos como heroes ,campeones ,record batidos y visita del barza y villarreal, y la historia sigue con anquela lasaossa,como temineitor se estan quedando solo,con gestiones que no llevan a buen puerto, en fin llegara el dia que estos dos amiguetes se vallan y que sea pronto por el bien del Huesca,,,,,!vayanse yaaaaaaaaaa

  • Fernando Escartín

    Pues yo debo ser una excepción o un bicho raro, pero no veo normal que sólo se aprecien los jugadores que han traído los nuevos rectores del área deportiva.

    Para mí es de sabios apreciar lo bueno que hay cuando llegas a un sitio y mantenerlo (y aquí había mucho!), se hacen retoques y cambios, pero siempre siendo objetivo. Es más, si quieres gente comprometida por la causa, procura tratarlos bien y darles confianza, responsabilidad. Se habla de un equipo que sea casi como una familia, unidos para salir adelante incluso en los peores momentos. Y así se había hecho en muchos momentos hasta hace bien poco.

    Pero de golpe, lo bueno de un equipo pequeño y “artesano”, que sigue los cánones de las buenas prácticas en dinámica de grupo, dando responsabilidad y un rol a cada miembro del grupo, se rompe en mil pedazos al usar estrategias de empresa, frías e interesadas solo en los resultados (económicos, seguro, supongo que también deportivos), sin tener en cuenta el valor de las personas.

    Será lógico y lo que se quiera, pero también frío e impersonal. Particularmente, me quedo con lo anterior.
    Y ojo, que si se habla también del costo económico, la plantilla de la temporada pasada no fue barata, ahí está el déficit económico. ¿De verdad sólo se pueden aprovechar 4 – 5 jugadores (los pocos titulares y algo habituales que quedan) de esa plantilla? No me lo creo. ¡Ah! Y suerte que Anquela dijo cuando llegó que le servía la plantilla que había… ¿dónde está, pues, el problema en destruir lo anterior? O el entrenador miente, o la parcela deportiva delira, o los gestores del club se han endiosado y ya actúan como los grandes clubes que se mueven por caprichos y dejando de lado el buen hacer económico y deportivo.

    Y veremos el resultado económico de la temporada cuando se acabe, suerte habrá de los ingresos de la Liga Profesional, pero aún así, quiero ver el beneficio económico si existe.

    Y acabo. Soy del Huesca, toda la vida lo he sido, pero a veces te quitan la ilusión. Me interesan los buenos resultados, fantástico estar en segunda por lo que supone de positivo para la ciudad, los rectores del club ya es lógico que obtengan rendimiento de la sociedad… pero hay maneras y maneras. . Sinceramente, estoy desanimado, decepcionado. Y no sé si se extiende a más aficionados…