Los azulgranas han desaprovechado una nueva oportunidad para poner tierra de por medio con los puestos de descenso tras la derrota en Anduva.
Imagen durante el partido | Foto: LFP
Imagen durante el partido | Foto: LFP

A la Sociedad Deportiva Huesca se le presentaba la oportunidad de sumar su tercera victoria consecutiva en un estadio en el que siempre había ganado, y así abrir un “cómodo” colchón de cinco puntos (o tres en caso de empate) sobre la zona de descenso, sobre todo teniendo en cuenta la visita del Almería a El Alcoraz el próximo fin de semana. Sin embargo, volvió a sumar otra derrota lejos de casa, algo que no sucedía desde hace más de un mes, desperdiciando una nueva oportunidad para coger aire.

No es la primera vez que les sucede esto a los azulgranas. Ya se vivió en el pasado mes de marzo cuando, después de cosechar un meritorio empate a uno en Elche y de ganar en Zorilla al Valladolid y en El Alcoraz al Alcorcón, cayeron contra todo pronóstico por 1-2 frente al RCD Mallorca en el partido aplazado de la 27ª jornada y disputado entre semana, cortando de raíz la buena dinámica del equipo.

Tras tres derrotas consecutivas contra Ponferradina, Bilbao Athletic y Numancia, los de Anquela dieron una alegría a la afición venciendo contundentemente al Gimnástic en casa, un equipo que estaba (y está) en plena lucha por conseguir el ascenso directo a Primera División (sirvió, además, como “revancha” por la eliminatoria en los ‘playoff’ que tanta tensión desató la temporada pasada). Sin embargo, tampoco supieron aprovecharlo en la jornada siguiente, nuevamente en casa, contra el Córdoba, en crisis de resultados y con su técnico, José Luis Oltra, en la cuerda floja; pues Oltra salió de allí con un 0-2 a favor y metió al Huesca en las posiciones de descenso.

La historia se repitió en Miranda. El equipo venía con la moral por las nubes después de dos importantísimas victorias, primero en el Tartiere contra un Oviedo que en ese momento marchaba tercero en la tabla, y después en El Alcoraz frente a un rival directo por la permanencia como el Llagostera, llegando a ponerse 3-0 a favor al descanso. Pero en la localidad burgalesa nueva derrota, en la que el equipo mostró sus más que palpables carencias defensivas. Una oportunidad de oro desperdiciada después de las derrotas de Mallorca (1-0 en Albacete) y Almería (1-2 contra el Nástic), ya que los andaluces deberán visitar la próxima jornada el Alto Aragón en la que será una auténtica final a vida o muerte para ellos, y que los azulgrana podrían haber encarrilado en un estado pletórico de haber sacado algo positivo de Anduva. Solo restan cinco partidos de Liga…