El BM Huesca se adentra en una nueva temporada con una profunda renovación en su plantilla. Sopla aire fresco para un equipo asentado en la Asobal, que buscará con otros jugadores recuperar antiguos éxitos. José Francisco Nolasco (Elche, 1968) repasa el pasado más cercano y traza el futuro más próximo.
P.- Para la próxima temporada hay una profunda renovación en la plantilla y la derivada es que la directiva tiene plena confianza en el entrenador, en usted, cuando lo normal en una ‘limpia’ como esta es que se cambie al técnico antes que a los jugadores. ¿Lo ve así?

R.- No. Ha llegado el momento en que por circunstancias, la rebaja presupuestaria, no se puede mantener el nivel de jugadores que había. El cambio casi era por obligación. Algunos de los que se han marchado nos hubiera gustado retenerlos, pero no ha podido ser. No hay que ver esto como jugador o entrenador.

P.- ¿Si no se hubiera producido la rebaja presupuestaria habría mantenido el bloque de jugadores de esta temporada?

R.- Se hubieran mantenido jugadores. Otros, como Eloy, aun teniendo dinero para poder  renovar, estaba claro que quería marcharse e irse cerca de su casa.

Nolasco dirigiendo al Bada BM Huesca | Foto: Javi Blasco
Nolasco , junto a su segundo en el inicio de la temporada. | Foto: Javi Blasco
P.- Está confirmado el fichaje de Ariño, suenan Teixeira, Carró, Del Val… ¿se va a ver un balonmano distinto?

R.- Seguro. Vamos a tener otros jugadores, pero la esencia, como es Dijà que ha renovado y va a ser uno de los (jugadores) fundamentales, va a estar. Al final hay que intentar que el sistema se adapte a los jugadores y no al revés. La idea es jugar en función de los jugadores que tenemos.

P.- Si echamos la vista atrás, hay cierta sensación de que pronto se rompieron las cosas en el equipo, que se partió por el eje y que el vestuario no era el mismo al de otras campañas.

R.- No ha sido fácil. Queríamos que esta temporada fuera muy bonita y conseguir lo de hace dos temporadas. Cuando se empezó con lesiones, con problemas en la pretemporada…

P.- ¿Qué problemas?

R.- Llegamos muy cargados al primer partido de liga. Teníamos que haber jugado más partidos en pretemporada, no jugamos la presentación contra el Billere y empezamos raros. El miércoles antes de jugar contra León, donde perdimos de uno, lo hicimos en la Copa de Aragón, Albert Pujol no mejoraba de su lesión y Eloy salía de la suya… El calendario nos dejó sin victorias, en el primer partido en casa contra Villa de Aranda fuimos ganando de 6 y 7 y nos empataron con lo que se generaron más dudas, malas sensaciones… Nos quedamos sin paciencia y no solo los jugadores, sino yo, la directiva… Terminamos la primera vuelta con seis empates y aún estábamos allí y con cinco jugadores como Rochel, Mira, Pujol, Novelle y Marcelo lesionados.

P.- ¿Se ha sentido solo durante muchas fases del campeonato? Se lo pregunto porque en la temporada donde se apostó por la mayor profesionalización del equipo, donde no se quería a nadie que compatibilizara trabajos, su segundo, Jorge Solanes, desapareció del equipo en Navidad.

R.-  Al final (Jorge Solanes) tuvo que aumentar horas a nivel de categorías base…

P.- Esa es la versión oficial.

R.- No. Esa es la versión que es (lo repite una vez más).

P.- ¿Y cómo puede ser la ‘versión que es’ cuando la temporada se planificó con la máxima profesionalización?

R.- Porque decido en un momento determinado que puedo hacerme al frente de ese tema con el preparador físico Luis Manzano. Lo único que necesitábamos era mayor atención en el tema físico, porque teníamos muchos lesionados y de eso se encargaba Luis Manzano desde su centro, no necesitábamos nada más.

P.- Por lo tanto, la próxima temporada no tendrá segundo.

R.- A día de hoy no hay segundo para la próxima temporada, a día de hoy, pero yo sí lo quiero porque terminé muy cargado, muy cansado.

P.- Ha echado en falta a Efrén (Pérez), su segundo durante las anteriores campañas.

R.- He echado en falta a un segundo entrenador, que podía ser Efrén o el que fuera, pero con responsabilidades únicas y exclusivamente para el primer equipo.

P.- ¿Le ha dolido la salida de Marco Escribano por lo que representa para la cantera?

R.- Era algo que podíamos intuir. Ha llevado su carrera de Medicina a la vez que la práctica en un deporte de máximo nivel. Le dije que eso le limitaba. El balonmano es un deporte muy físico que necesita horas de pista y de hierro. Lo que ha hecho (estudiar y jugar) es para quitarse el sombrero. Ahora son otros lo que van a ser estandartes para la cantera.

P.- ¿Cómo valora la rueda de prensa donde Rochel, Eloy y Novelle se despidieron del club?

R.- Como la despedida de tres jugadores que han sido importantes en este club y ya está. Siempre lo han dado todo y nada más.

P.- Por su peso en el vestuario, la sensación es que hubo una desconexión entre estos jugadores y el cuerpo técnico y el club.

R.- No lo voy a negar, pero ¿cuándo se produjo esa desconexión? Pues cuando vieron que el proyecto de Huesca tenía su final para ellos. Uno porque decidía irse y otros porque a lo mejor no podíamos mantenerlos.

P.- En lo personal, cómo ha llevado la marcha de su sobrino Adrián. Imagino que tiene que ser difícil separar el lado deportivo del familiar.

R.- La veo de dos formas. Desde el punto de vista familiar quieres que siga jugando y va a seguir. ¿Qué me hubiera gustado que siguiera aquí y entrenándolo? Por supuesto. Como entrenador, particularmente, me hubiera gustado que se hubiera quedado porque en nuestro balonmano no hay jugadores de ese perfil. Me dolió, porque hemos perdido un jugador con futuro y la directiva no pudo hacer frente a esa renovación.

Se mantiene la apuesta por Agustín Casado

P.- Y en esta línea de futuro ¿qué va a pasar con Agustín Casado, un jugador que fue una gran apuesta del club ya que se le fichó para tres temporadas?

R.- El problema que tiene es que no tiene claro qué significa jugar en un equipo Asobal. El primer año jugó muchos minutos, con más protagonismo del que debería tener pero las lesiones le llevaron a tener esos minutos. Esta campaña, en categoría B ha estado a un nivel importante y muchos clubes se han fijado en él. Para la que viene, tenemos un equipo con presupuesto más bajo y va a tener la oportunidad, pero depende de él.

P.- ¿Tiene la sensación de que el BM Huesca tocó techo demasiado pronto y todos hemos pedido repetir finales a cuatro y jugar en Europa?

R.- No es que tocáramos techo. Es que nos lo encontramos. Es comparable a cruzar la calle de doble sentido, con los ojos cerrados y muchos coches. Y no nos atropellaron. Coincidieron muchas cosas positivas, un punto de optimismo, en una liga que estaba como estaba y ganamos muchos partidos de uno.

P.- ¿Cuándo arrancará la pretemporada?

R.- Mi idea es empezar el 2 de agosto.