El atacante tolosarra, que en la segunda mitad del pasado campeonato jugó cedido en la Sociedad Deportiva Huesca, entra en el mercado de fichajes como agente libre después de finalizar su vínculo con el Eibar que ha durado siete temporadas.
Arrubarrena ante el Albacete | Foto: C.Pascual
Arrubarrena ante el Albacete | Foto: C.Pascual

El eterno capitán del Eibar dice ‘agur’ al club que más le ha dado. Tras una segunda vuelta mediocre en Huesca, el club armero ha decidido rescindir el vínculo con Mikel Arruabarrena (Tolosa, 9 de febrero de 1983) pese a tener contrato en vigor debido a que no entra en los planes de José Luis Mendilibar para la próxima temporada. El delantero pone fin a siete años en Ipurúa, donde ha conseguido ascender a Segunda y a Primera División con el equipo armero, llegando a ser también su capitán.

Arruabarrena parecía ver claro que su futuro estaría lejos de Eibar cuando en la pasada campaña sólo disputó 59 minutos en Primera. Su falta de participación le llevaron a buscarse una salida en forma de cesión, siendo Huesca su destino. Las expectativas y la ilusión puestas en el veterano ariete disminuían jornada tras jornada debido al pobre rendimiento goleador, influido por una lesión muscular prolongada, que firmó el vasco: 1 gol (Numancia) en 16 partidos.

Después de firmar unos malos números en Aragón, Arruabarrena regresó a casa pero ya reconocía: “No he contado para el míster este año, y no creo que cuente para el que viene. Además traerán otros jugadores de más nombre”. Aparentaba conocer el desenlace de la historia, que finaliza tras siete años de éxitos en Eibar. Se desconoce su próximo equipo, aunque él querría seguir jugando en Primera División.