Alex Marcelo busca el lanzamiento en el partido contra el Villa de Aranda. Foto: C.Pascual
El lateral zurdo del Bada Huesca Alex Marcelo habló al final del entrenamiento de esta tarde sobre la situación en la que se encuentra el equipo, el rival de este sábado en el Palacio y defendió que se encuentra en la mejor temporada tras completar ya tres en Huesca.

Vuelve el balonmano este sábado al Palacio de los Deportes con la incógnita de si la afición se va a encontrar al Bada Huesca que derribó a León o el que desaparece contra equipos con menos nombre. Puerto Sagunto es una buena piedra de toque. Cercano en la clasificación, con tipos veteranos en su siete y buena factura de grupo, los valencianos siempre han dado guerra en el Palacio. Álex Marcelo, que va camino de completar su cuarta temporada en Huesca, se piensa la respuesta cuando se le pregunta a qué equipo de la Asobal se parece Puerto Sagunto. “Es como Bidasoa, Cuenca. Es un rival que está por debajo, pero al lado. Jugó el miércoles (contra Anaitasuna, 23-24) y no creo que por eso vayan a venir más cansados”, advierte.

Cuando al lateral zurdo del Bada se le cuestiona por el tobogán de resultados del equipo en esta temporada muestra firmeza al negar que pase algo. Y echa la vista al pasado más cercano, la derrota en Irún contra Bidasoa, para explicar lo que puede ocurrir. “Jugamos bien la primera parte y en la segunda no lo hicimos tan mal. Nos condenó alguna pérdida y que no estuviéramos con acierto de cara a su portero con posiciones de tiro muy claras”, señala.

Con una temporada más de contrato por cumplir, es rotundo cuando afirma que la actual campaña la vive “mejor que las tres anteriores”. Y cuando se le comenta que la sensación que transmite su juego en la actual es que combina buenos con malos partidos recalca que “siempre intento dar lo mejor de mí. Si no es en la faceta goleadora se la doy a mi compañero. Yo me siento muy cómodo esta temporada. Tenemos un grupo muy unido que perdiendo o ganando siempre hay el mismo rollo”.

El lateral derecho no esconde que por el potencial del grupo el equipo “tendría que estar más arriba en la tabla” de una Asobal tremendamente igualada y en la que se demuestra que salvo al Barça todos los equipos son abatibles. Ese equilibrio ubica al Bada Huesca en la mitad de la clasificación, a cinco puntos de Europa y a seis del infierno por lo que “son partidos a vida o muerte. Nos gustaría tener una liga más tranquila, no estar siempre pensando que cada partido es crucial”, reconoce.

El lateral subraya que el equipo entra “en un tramo de liga final apasionante” en un entrecomillado que quiere que derive en que la afición se vuelque más con el equipo dando calor desde la grada. “A la gente le va a gustar. Quedan muy pocos partidos y hay que darlo todo”, destaca.