Ambos equipos posaron juntos al finalizar el partido / Foto: Miguel Pinedo
El Peñas salda su primer amistoso de la nueva etapa con una contundente victoria ante un Tarbes que poco pudo hacer ante la intensidad de los de Sergio Jiménez.

El nuevo Peñas recoge parte del poso que dejó Quim Costa: la intensidad. Y otro cierto paralelismo es que su nuevo técnico, Sergio Jiménez, también tiene que edificar un equipo desde los nombres. Como ocurriera con el entrenador catalán, el único que aguanta cada proyecto es Jorge Lafuente y, en esta ocasión, Portalez. A partir de allí toca construir una nueva nave que salga con garantías del pantalán. Aún es muy pronto para saber dónde se encuentra Peñas. O mejor puesto hasta dónde puede llegar. El primer amistoso configurado contra el Tarbes dejó las lecciones propias de lo que es un partido cuando tan solo llevas nueve entrenamientos. Un punto en el que se cae en los tópicos. Necesidad de ensamblar un equipo, conceptos básicos del baloncesto, adecuarse a lo que el entrenador quiere por encima de lo que uno desea. Todo eso que rodea el tradicional ejemplo del costurero.

Tarbes se presentó en el Palacio de los Deportes como equipo más rodado y con la pena de que quizá su mejor jugador, el senegalés D’Almeida, viera el encuentro desde el banquillo. Quizá con él hubiera cambiado la película, o no. La realidad es que el Peñas sacó de la pista al quinteto galo que tan solo ofreció resistencia en el primer cuarto. En el arranque los locales estuvieron desacertados, romos en muchas fases del juego, liados con eso de que lo que sale en los entrenamientos luego no se traslada cuando hay un rival enfrente. Al menos esbozó lo que puede ser uno de sus puntos fuertes: el descaro desde la lejanía. De los cinco primeros lanzamientos de tres puntos, cuatro fueron acertados. Capel, Motos y Gunjina tienen esa muñeca capaz de desatascar un partido, meter al equipo cuando lo pase mal o finiquitar al rival por la vía rápida. Apuntan a tardes/noches de emoción.

El segundo cuarto se entonó mucho más un Peñas que vio cómo su rival se deshilachaba. Con mayor intensidad defensiva y seguridad en el rebote, el quinteto de Sergio Jiménez fue marcando el ritmo del partido ante un equipo galo que terminó por deshacerse en el tercer cuarto (30-17). La primera tarjeta de presentación del Peñas deja buenas sensaciones, aunque será el próximo sábado, contra el Lleida cuando se puedan ajustar más las prestaciones de la nueva etapa que emprende el club altoaragonés. Eso sí, antes, el miércoles contra el Real Madrid.

Para las estadísticas queda que el primer quinteto presentado por Sergio Jiménez fue el de Gintvaitis, Motos, Gunjina, Jankaitis (A. J.) y Fontet. El canterano Pablo Malo tuvo minutos, Schanfftenaar no jugó.

Anotadores de Magia Huesca: Sanz 2, Motos 10, Lafuente 5, Gunjina 19, Portalez 2, Jankaitis 14, Malo 4, Fontet 11, Capel 14, Gintvainis 10

Dorsales temporada 2016/2017 Magia Huesca: Sanz 4, Motos 5, Lafuente 7, Gunjina 8, Portalez 9, Jankaitis 11, Schafftenaar 12, Malo 16, Fontet 31, Capel 77, Gintvainis 94