El guardameta argentino, Leo Franco (39 años), que este pasado fin de semana concluyó su temporada en el Huesca, podría haber puesto punto y final a su carrera futbolística tras esta breve etapa en la Segunda División española al frente de la portería del conjunto azulgrana.
Leo Franco arengando a los suyos en el encuentro frente al Almería | Foto: C.Pascual
Leo Franco arengando a los suyos en el encuentro frente al Almería | Foto: C.Pascual

Un total de 29 partidos ha disputado Leo con la camiseta azulgrana en los que la veteranía del meta ha incidido mucho en el club para que pudiera mantener la categoría y permanecer un año más en Segunda División. La actuación del argentino ha sido crucial en multitud de encuentros para mantener puntos que podrían haberse esfumado de no ser por sus intervenciones, cómo la que realizó en Oviedo, que muchos guardaremos en la memoria, amarrando tres puntos en los últimos compases del encuentro que harían que el Huesca se creciera de una forma estratosférica de cara a la recta final de la temporada.

También quedará en la memoria de los azulgranas cómo Leo Franco arengó a los suyos frente al Almería en el descanso del encuentro que el conjunto azulgrana perdía por 0-1 y acabó remontando hasta imponerse por 2-1. Una victoria que servía de mucho y del que parte del triunfo habría que otorgarle al meta argentino que exprimió su veteranía a cada uno de los futbolistas azulgranas para dejar a la orilla a todo un Almería.

Leo Franco en un partido en El Alcoraz | Foto: C.Pascual
Leo Franco en un partido en El Alcoraz | Foto: C.Pascual

29 partidos de Leo de los cuales 28 han sido de liga, en los que ha encajado 27 goles y ha conseguido dejar su portería a cero 10 veces, acumulando así un total de 2.435 minutos jugados con la elástica azulgrana en Segunda División. El encuentro restante fue de copa frente al RCD Mallorca donde también consiguió dejar la portería a cero que, junto a los goles de Tyronne y Fran Mérida certificaban el pase a la siguiente ronda ante un equipo de Primera División.

Leo aportó seguridad a la zaga azulgrana y supo sacar la veteranía que le acredita en los momentos más delicados para poder contagiar al equipo de esa fuerza que caracteriza al argentino. Uno de los detalles más increíbles de esta temporada fue la ovación que se llevó de un Alcoraz en pié tras su cambio este pasado fin de semana en el que se podía intuir que seguramente pueda colgar las botas. Mucha suerte allá donde vayas, Leo.