Valentín sujeta a un rival en el partido de ayer ante el RM Castilla | Foto: JIM
La línea defensiva azulgrana fue la que más insegura se mostró ante el filial madridista, concediendo oportunidades de gol y facilidades para los delanteros blancos.

Ayer ante el Real Madrid Castilla se pudo ver cómo a la Sociedad Deportiva Huesca todavía le faltan aspectos por pulir en tareas defensivas. El equipo mejoró con la entrada de Carlos David mediada la segunda mitad y, a falta de que Íñigo López se recupere de su lesión, todavía no está clara qué pareja le aportará más seguridad a la zaga azulgrana. Anquela probó a Jesús Valentín y a Jair en ese puesto, siendo el jugador portugués el que mejores sensaciones generó.

En el lateral derecho se intercambiaron Carlos Akapo y Nagore. El primero comenzó de inicio y, como pasara en anteriores amistosos, Anquela se desgañitó en la banda intentando corregir sus intervenciones. El veterano Nagore salió a jugar con la segunda parte ya comenzada y se apreció cómo los jóvenes jugadores madridistas se iban en velocidad con gran facilidad, aunque en el cuerpo a cuerpo el madrileño apenas cedió espacio y conseguía una y otra vez recuperar la posesión.

En la banda contraria jugaron primero César Soriano y después David Morillas. Al nuevo defensor azulgrana se le vio muy activo durante su participación ya que el equipo basculó hacia su costado debido a la hiperactividad de David Ferreiro. Muy seguro atrás, sólo notó el peso de los años en sus incorporaciones al ataque en las que se apreció una carencia de velocidad y frescura. Cuando Morillas ingresó al verde en la segunda parte el juego había cambiado de orientación hacia la derecha y apenas pudo intervenir en el juego ofensivo. Se comprobó que su amplia zancada le convierte en un jugador rápido y capaz de incorporarse al ataque para recuperar pronto la posición cuando el esférico cambia de dueño. Soriano demostró tener mejor centro al área que el aguileño, que apenas probó este recurso.

Anquela todavía tiene tiempo para seguir puliendo estos pequeños detalles defensivos que generaron una constante sensación de inseguridad ante el primer filial madridista. El técnico jienense parece tener clara su idea de juego, aunque para ello deberá incrementar la instrucción de sus defensores para contagiar a todo el equipo de la seguridad que debe transmitir esta parcela.

  • Vitin

    No mucho ,muchísimo y hay que espabilar que esto empieza ya mismo,sigo con mi idea de que hace falta un central contrastado,haberlos los hay ,pero hay que rascarse el bolsillo Sr.consejero delegado y presidente en funciones,porque “pasta” hay ¿no?.