Rafa Nadal.

José Ángel SIERRA | Psicólogo Clínico. Máster en Psicología Deportiva

En Deportes COPE, con Pablo Barrantes y el resto de colaboradores, hemos debatido la preocupación de la preparación física frente a la mental tal como está a día de hoy la SD Huesca.

El Huesca no pasa por su mejor momento de la temporada | Foto: C.Pascual
El Huesca pasó por un mal momento en la temporada en el año del ascenso | Foto: C.Pascual

Ha ganado por goleada la preocupación que todos tenemos por el tema mente tras la dinámica de resultados y de actos de los últimos partidos. Este es un debate muy antiguo. Intentar escindir la mente frente al cuerpo o viceversa es un gran problema que no es ni siquiera, en mi opinión, planteable. Mente sana en cuerpo sano, muy bien lo podríamos cambiar a…” cuerpo sano en mente sana”.

En psicología clínica cuando alguien esta triste o depresivo se le aconseja que haga cosas agradables, que tome “vitaminas” con los actos y consciencia de lo que puede hacer. Y por supuesto que no haga aquello que le sienta verdaderamente mal. Esto le ayudará a tener la mente mas limpia y poder superar algo de su problema. Después de muchos años de experiencia ese es el mejor consejo que Luis Rojas Marcos, psiquiatra de prestigio en Nueva York, argumentaba en una reciente entrevista y yo lo sigo al pie de la letra y como tal lo aconsejo.

Imposibilidad de separar la mente del cuerpo

Este paréntesis me viene especialmente bien para intentar explicar la imposibilidad de separar la mente del cuerpo. Pongámonos en el caso de una persona activa que tras la atrofia por enfermedad de las piernas cae en una profunda tristeza y depresión… y ahora en la misma persona que por otros motivos cae en una tristeza enorme y se niega, o no puede caminar, atrofiando con el tiempo sus extremidades. El resultado es el mismo pero viene por cauces diferentes. La mente ha podido con el cuerpo y el cuerpo con la mente.

El aspecto físico es fundamental | Foto: C. Pascual
El aspecto físico es fundamental | Foto: C. Pascual

Cuando un deportista llega a estas alturas de la temporada la realidad es que el aspecto físico es fundamental, como en el resto de la temporada. Pero es el que es. Salvo indisposición en las horas antes del partido, será un elemento casi invariable. Por el contrario, lo único que puede hacer variar ese comportamiento físico durante el encuentro es el estado mental, que por el contrario es muy volátil. ¿Cuántas veces hemos oído que el fútbol es un estado de ánimo? ¿ Y qué no lo es?

“El deportista ha de tomar decisiones y dependerán de su estado mental”

El fútbol tiene un componente táctico y técnico. El deportista ha de tomar decisiones. Unas más rápidas y programadas y otras mas elaboradas. Las dos, dependerán de su estado mental en ese momento, de la acción anterior… del gesto que observamos en la grada, en el banquillo, de la discusión familiar, de no haber cobrado, de su predisposición adquirida o no en su vida. Unos decidirán bien y otros no tan bien. Y a veces ahí estará el partido… o no.

En las disciplinas más técnicas todavía es mas obvio. Pongamos que jugamos a golf donde la preparación física es importante pero no tanto como la mental para elegir, calcular, medir, etc. Incluso en Halterofilia habría un gran componente mental. Recordemos como se activan mentalmente dándose esas bofetadas que le llevan a ese nivel óptimo de activación.

“Rafa Nadal lleva años luchando siendo el mejor y quizá técnicamente no lo sea”

Rafa Nadal.
Rafa Nadal.

Ahora voy a citar a una de las persona deportistas de elite en deporte mayoritario que mejor representa quizá el poder mental hoy en día. Rafa Nadal lleva años luchando siendo el mejor y quizá técnicamente no lo sea pero su estado de ánimo y motivación por el logro y esfuerzo desde luego si. Y es esto lo que le hace diferente porque el físico, su físico, muchos lo tienen o podrían conseguir pero el resto es más difícil. Cuando se unen los dos se transforma en una bomba como lo es él.

“Si nuestra condición física es mala, nuestra cabeza también decidirá mal”

Dicho todo esto no estoy menospreciando la condición física. Nada más lejos de lo que intento. Si nuestra condición física es mala, nuestra cabeza también decidirá mal. Nos sentiremos mal y realizaremos acciones de desespero, encaminadas a apaciguar esa frustración por no haber llegado antes al balón que el delantero y lo derribaremos por detrás cuando estaba lejos de la puerta y tenia compañeros al lado. Mala decisión provocada por una mala condición física que nos obliga a decidir mal.

Para concluir vuelvo a incidir en lo innegociable de la separación entre mente y cuerpo en los deportistas y en la vida normal. Cuantas enfermedades físicas tienen una base mental…

No vamos a decir que la preparación mental es la panacea para todos los males, pero que un trabajo más cuidado de esta aumentaría el rendimiento en cualquier disciplina… si.

Al fútbol se juega con la cabeza, me decía Galvis, quizá luego Cruyff se lo copio.