La línea de cuatro formada por Aythami, Íñigo López, Carlos David y Morillas es el muro azulgrana, pues cuatro partidos han jugado juntos en defensa y el Huesca sólo ha encajado un gol.
Carlos David lucha por un balón aéreo en Alcorcón | Foto: LFP
Carlos David lucha por un balón aéreo en Alcorcón | Foto: LFP

Comenzó la temporada la SD Huesca con muchas dudas en defensa. Los altoaragoneses encajaron tres goles en el primer encuentro liguero y se señaló a Íñigo López, que debutaba con la zamarra azulgrana. Un Carlos David ausente por sanción hacía que el compañero del ex del Córdoba fuera Christian Fernández, otro recién llegado, y Aythami y Morillas -titurales del curso anterior- formaron en los laterales.

Tras aquella primera mala experiencia, Carlos David entró en el once y no ha vuelto a salirse de él. Tampoco lo ha hecho David Morillas, que es el único jugador de la plantilla que ha completado los 90 minutos de los 8 partidos disputados. Han sido Aythami y Óscar Ramírez e Íñigo López y Christian Fernández quienes se han repartido las posiciones de lateral derecho y central, respectivamente. Sin embargo, el canario y el riojano se han acabado imponiendo a los otros dos, haciéndose con la titularidad.

Una serie de probaturas durante los encuentros restantes ha hecho que, a día de hoy, la defensa titular de la SD Huesca sea la formada por Aythami y Morillas en los costados con Carlos David e Íñigo López como pareja de centrales. Con los cuatro futbolistas nombrados anteriormente, el conjunto azulgrana ha disputado cuatro encuentros y tan sólo ha encajado un gol: fue en El Alcoraz y frente al Valladolid (1-1). En los otros tres partidos, tres victorias y puerta a cero: 0-2 (Copa del Rey), 0-1 en Mallorca y 0-1 contra el Alcorcón.

De los 9 goles en contra que ha recibido la SD Huesca en lo que llevamos de campeonato, la zaga formada por Aythami-Íñigo-Carlos David-Morillas solamente ha permitido un tanto en contra. Tevenet confía en esos cuatro zagueros, con Leo Franco en portería, para formar la defensa del conjunto oscense, pues así se lo han demostrado hasta acabar mereciéndolo.