Los jugadores del Bada minutos antes de analizar en vídeo el juego de Villa de Aranda. Foto: sporthuesca.com

El central del Bada Huesca Dijà subraya que le “gusta” esta liga donde no hay nada seguro y subraya que el equipo necesitaba almacenar una victoria como la conseguida contra Cangas para crecer en su juego. El equipo altoaragonés visita este sábado la complicada pista de Villa de Aranda.

La Asobal sigue disparada. Sumida entre sorpresas. La puerta está  abierta. Eso sí, aún no se ha pasado el dintel. No por victorias inesperadas, pero sí por lo ajustado de marcadores entre equipos de distinta jerarquía. Y eso es bueno para la afición. La llama de la incertidumbre crece entre los clubes. Los errores, si esto sigue así, van a penalizar más que en temporadas anteriores. Se vive tan alocado que hasta el Barça parece menos mortal. Le costó ganar el miércoles a un Benidorm que sigue sin sumar. La quinta jornada arrancó ya debido a los compromisos europeos. Y la cualificada tropa de Pasqui estuvo lejos de sus tradicionales paseos sobre el 40×20 en la competición doméstica. Benidorm se fue al vestuario tres arriba (17-14) y le aguantó 12 minutos más. Al final perdió (27-30). Y Logroño tampoco lo tuvo fácil contra Cuenca (29-27).

¿Y esto gusta a los jugadores? La sonrisa de Dijà cuando se le interroga refleja que sí. “Es bonita esa incertidumbre, desconocer lo que te va a pasar”, dice el central brasileño del Bada Huesca que vive un inicio de temporada con galones sobre la pista en un equipo que se encuentra en un momento dulce. El problema es que la talentosa victoria ante Cangas apenas se puede saborear. Llega ya Villa de Aranda. Este sábado juega en otra de las pistas calientes de la Asobal. “Sabemos que no va a ser fácil jugar allí. Tenemos la experiencia de haber jugado en las de Cuenca y Valladolid, que también presionan mucho, y la de Aranda es como esas”, recalca.

El triunfo de Cangas y la forma de lograrlo ha supuesto un plus de argamasa a un equipo al que le falta aún por hacerse y necesitado de firmar una victoria como la de la pasada jornada. Lo dijo Arguillas y lo corrobora el central. “Necesitábamos un partido completo. Nos ha dejado buenas sensaciones. La victoria contra Benidorm fue producto de la lucha; contra Cangas la de un buen balonmano”, recalca Dijà.

La derivada que el central extrae de lo vivido y lo visto en estas cuatro primeras jornadas de la Asobal es que la igualdad supone “un toque de atención para estar concentrados durante los 60 minutos de juego”. El equipo saldrá el mismo día del partido rumbo a Aranda donde jugará a las 17.00 en un partido arbitrado por los colegiados Raluy y Sabroso.