Como siempre soy transparente y sincero, confieso que a día de hoy no soy extremadamente optimista para el domingo, en parte porque el Huesca sigue lejos de convencerme ofensivamente, no ha movido ficha de inmediato para solucionar el acuciante problema que a mi juicio tiene en su delantera.

Darwin Machís ante el Oviedo | Foto: LFP
Darwin Machís ante el Oviedo | Foto: LFP

Si a esto le sumamos, que al margen de la irregularidad de juego del rival, es uno de los que menos encaja y su sistema defensivo es bastante fiable, sólo me resta ponerle velas a Machis y a “Anquela” para que prepare perfectamente el partido y el Huesca lo juegue con cabeza.

Le hace demasiada ilusión a la gente el partido como para pensar que son 3 puntos más, que realmente es así, pero es el sueño de todos, grandes y chicos, más seguidores o menos del equipo azulgrana, porque los dulces de vez en cuando pueden tomarlos hasta los diabéticos.

Por eso, ante la falta de pegada de las últimas semanas, es fundamental que vuelva la solidez defensiva que hizo que el equipo mantuviera la puerta a cero varias jornadas seguidas, y que el mejor Machis se vista de héroe ante la posibilidad, más que real, que piezas que han funcionado perfectamente en el engranaje azulgrana hasta hace un mes como Mainz y Manolo, hagan su aparición en la Romareda.

Como no creo en quimeras y lo de la sorprendente ausencia de elementos ofensivos de nivel da para otros artículos, me voy corriendo a comprar velas antes de fin de año, con el firme propósito de ilusionarme nuevamente tras las campanadas.