Imagen del partido de ida en Huesca | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Amargo y duro trance para Bada Huesca que dice adiós a una Final a 4 que tuvo muy cerca, pero que no pudo ni supo aferrar con las dos manos. El gol de renta de la ida se antojaba exíguo, pero bien se sabía que la eliminatoria se decidiría en Gijón.
Imagen del partido de ida en Huesca | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Imagen del partido de ida en Huesca | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

Con lo puesto en el partido de ida, cualquier ventaja se daba por buena, pero en la vuelta nada salió como se esperaba. Gijón preparó el partido aprovechando la localía, la corta desventaja de la ida y las ganas de hacer historia. Los oscenses llegaban en buena línea tras respirar en Zamora, pero en el arranque de partido las cosas comenzaron pronto a torcerse. 8 pérdidas de balón en los primeros 16 minutos condenaron a los de Nolasco, que comenzaron a ir a remolque en el marcador con desventajas de 3 y hasta 4 goles.

Con un 8-4 en contra, a pesar de las 5 paradas de Savic, Nolasco paró el partido, ajustó las piezas y el equipo reaccionó con un parcial de 1-5 para empatar el partido a 9. Si la reacción fue fulgurante, no menos los dos errores en ataque que propiciaron sendas contras y goles locales, que casi sin darse cuenta, pasaron de tener el agua al cuello a volver a respirar. Al descanso, un inquietante 14-11, mucho por mejorar y un equipo local ilusionado dominando con justicia al Bada Huesca.

Tras la reanudación, los oscenses intentaron acercarse en un marcador que se movía a tirones y arreones. Dijá, de muy aceptable partido en la posición de central, y Novelle se encargaban de dirigir la ofensiva, mientras que Pablo Hernández aportaba paradas en la meta oscense.

Reducía el marcador Bada Huesca pero a cuentagotas, hasta que un empujón importante consiguió apretar el marcador para empatar a 17 y a 18 goles. Pero nuevamente Jovellanos supo sacar 2 goles de ventaja con el 20-18, y Bada Huesca no supo tocar la tecla del stop, se destapó el tapón de la bañera y Gijón se escapó a 4 goles a falta de 5 minutos.

La realidad se impuso a la heroicidad del último ataque

La épica se invocó en el banquillo oscense: 3 buenas defensas consiguieron acercar a los de Nolasco al 23-22 con 12 segundos por jugarse. Pero 12 segundos en balonmano son pocos, más aún si tienes la necesidad de marcar sí o sí, si tu rival se cree desde el primer minuto que pueda derrotarte, y la realidad se impuso a la heroicidad que hubiera significado marcar el último ataque.

Bada Huesca no supo agarrar la Final a 4: tuvo dos momentos para engancharse al partido y no supo agarrarlos. Los asturianos se lo creyeron y la fiesta que se vivió el pasado año deberá esperar al próximo.