Jorge García con Lola Maldonado de la empresa eps. Foto: BM Huesca
La empresa de servicios eps se suma a las firmas que patrocinan a jugadores del Bada BM Huesca. En su caso lo hace de forma singular con el portero Jorge Gómez.

Más que reservado, discreto. Se cuajó como portero en el BM Huesca y luego dio el salto al Guadalajara de Mateo Garralda para probar las mieles ambiciosas en una gran escuadra como la del Naturhouse La Rioja de ‘Jota’ y entre medias hacer paradas para el BM Aragón. Pero nunca olvidó su primera etapa en Huesca. Zaragozano de nacimiento, Jorge Gómez decidió orillar el balonmano cuando jugaba en el siete riojano a la sombra del Barça en las competiciones españolas y sabiendo cómo se las gastan al norte de los Pirineos. El paréntesis en el deporte le llevó de regreso a la capital aragonesa donde ejerce de abogado y se mantuvo en buena forma física sin quitarle la vista a lo que ocurría dentro y fuera del mundo Asobal.

La opción de reingresar en el BM Huesca llegó este mismo verano. Por un cruce de caminos. Un portero que tenía previsto venir y no lo hace, un jugador como Jorge con predicamento en el balonmano y con la oportunidad de ficharlo. El calendario avanzaba en julio y a mediados de ese mes se rubricó la relación contractual con el club altoaragonés. “Fue una llamada inesperada. No confiaba en volver a jugar”, dice con la misma sencillez con la que celebra paradas imposibles. Con Dani Arguillas forman un seguro de vida para el BM Huesca. Quizá, el puesto mejor cubierto de la plantilla. ¿Qué le gustaría jugar más? Por supuesto. Ni lo esconde ni lo niega. Y lo suelta con la misma naturalidad con la que afirma que mantiene una “competitividad sana” con su compañero de puesto. Lo mejor es que si uno se pierde en un partido, el otro puede sacar al equipo del atolladero.

La lectura que hace de este Bada Huesca es la de un equipo con “menos nombres” que en cursos anteriores, pero altamente competitivo para una Liga donde nadie se puede despistar. Valora de forma positiva la importante victoria en casa de Villa de Aranda de la pasada jornada y califica de “anecdótico” tocar los puestos de arriba de la tabla gracias a los seis puntos de diez posibles que atesora el equipo. Falta todo por jugar y, además, sin Dijà, -“hemos pedido a un gran compañero”, dijo, hasta que se recupere de la grave lesión en su tobillo izquierdo- lo va a hacer todo más complicado.

Con ese trazado grueso de la Asobal, Jorge avisa del peligro del Sinfín para este viernes. Poco o nada tiene que ver el siete santanderino con el que se enfrentó durante la pretemporada al Bada en tierras cántabras. Además, su victoria contra el Anaitasuna implique que llegue con el viento a favor… al menos con la misma potencia que el que sopla a un Bada que por primera vez ganó a Villa de Aranda en su feudo. Sostiene que la clave será no cometer los errores que le costaron las derrotas contra Cuenca y Valladolid donde el equipo bajó en intensidad y los rivales aprovecharon para marcar las diferencias.