Tevenet habla con Íñigo Ros | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
La baja de Manolo por sanción -vio la tarjeta roja en el partido frente al Nàstic- abre un debate en cuanto a quien debe ocupar su plaza en el once titular de Tevenet.
Tevenet habla con Íñigo Ros | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Tevenet habla con Íñigo Ros | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

Con todos pendientes del alcanse de la sanción -podría ir más allá de los dos partidos- el mediocentro azulgrana se perderá seguro la eliminatoria ante el Racing de Ferrol en los próximos 15 días. El míster azulgrana deberá recomponer una línea que ha demostrado contundencia y fiabilidad durante el campeonato liguero, siendo una de las asociaciones -la dupla Manolo/Ros- más efectivas.

El esquema de Tevenet (4-2-3-1) se ha caracterizado por un doble pivote que destaca sobre todo en sus labores de contención y equilibrio defensivo sobre el terreno de juego. La baja de Manolo es sensible en esta tarea. En esa posición ya hemos visto actuar al capitán Juanjo Camacho o al mediapunta Fran Mérida.

En condiciones normales, y con José Gaspar y Tyronne completando la línea de media puntas, sería Fran Mérida el que ocupase la vacante de Manolo dejando el puesto de ’10’ al capitán azulgrana. Mérida es un jugador muy técnico, con buena visión de juego, toque y desplazamiento de balón. Por contra, el Huesca perdería poder defensivo en el centro del campo al tratarse de un jugador con perfil atacante, hecho que tampoco se ganaría con la presencia de Camacho en esa posición. La posibilidad de adelantar al central Carlos David al doble pivote parece muy remota y supondría un cambio de piezas demasiado importante en el once tipo.

El encuentro de Tarragona dejó varias pistas de lo que debe ser el Huesca en los próximo partidos del ‘playoff’. Un equipo ordenado a nivel defensivo -lo fue durante 137 minutos de eliminatoria- pero que debe recuperar la identidad de juego que le llevó a proclamarse campeón de Liga. Gran parte de ese éxito se consiguió gracias a la calidad y compenetración de los cuatro hombres de arriba. La pegada y velocidad de José Gaspar se tienen que unir a la magia de Tyronne, la veteranía, oportunismo y olfato de Camacho y a la definición del ariete David Mainz. Ese es el peligro de un Huesca que necesita reencontrarse a sí mismo para creer que ¡sí se puede!