Parece que al equipo de Anquela le gusta tener las cosas difíciles para mostrar su mejor versión. En Oviedo, estando en descenso y en la casa del tercer clasificado, el equipo azulgrana mostró una imagen impropia de un equipo que estaba cuarto por la cola.
El Huesca ganó (0-1) en Oviedo | Foto: LFP
El Huesca ganó (0-1) en Oviedo | Foto: LFP

La victoria de la Sociedad Deportiva Huesca el pasado fin de semana en el Carlos Tartiere fue digna de un equipo Segunda División. Malacostumbrados a un juego irregular en El Alcoraz durante todo el año, quedó nuevamente demostrado que el equipo de Anquela es totalmente diferente fuera de casa. El equipo oscense afrontaba la visita a Asturias en el último puesto de la zona de descenso (19º), y derrotó con fortuna al tercer equipo de la tabla, que recordemos aspira a ascender a Primera.

Tanta importancia merece la consecución de los tres puntos como la manera en que se consiguieron. La escuadra oscense se mostró sólida, unida, contundente, creyente en su juego y además tuvo esa pizca de suerte que parecía serle esquiva durante toda la presente campaña.

“De las siete jornadas en las que el conjunto oscense ha permanecido en descenso, ha ganado un total de cinco”

No es la primera vez que el Huesca es el protagonista de una de las sorpresas de la jornada. Estando en descenso, los altoaragoneses han conseguido vencer ante equipos de gran peso como Mallorca, Almería o Alcorcón: de las siete jornadas en las que el conjunto oscense ha permanecido en el pozo, ha ganado un total de cinco. Todos estos resultados han sido conseguidos fuera de casa y con otro factor en común, con el Huesca estando en la zona roja de la clasificación. Da la impresión de que el equipo azulgrana necesita verse contra las cuerdas para reaccionar y mostrar su mejor imagen; parece que le gusta más nadar a contracorriente que a favor.

Su propio técnico lo remarca semana tras semana: “Vamos a sufrir hasta el último segundo”; pero parece que es el aliciente que le hace falta a estos jugadores para pelear con orgullo y sacar adelante importantes resultados en plazas complicadas. Este equipo camina por la cuerda floja desde el principio de la temporada, y cuanto más roto y hundido parece estar, mejor juega y más convence.