Con las bajas por sanción de la pareja de centrales titulares, Iñigo López y Carlos David, y del mediocentro defensivo más utilizado por Anquela, Franck-Yves Bambock, el entrenador de la SD Huesca tuvo que alinear una defensa de circunstancias que ha funcionado a las mil maravillas.
Foto: C.Pascual
Foto: C.Pascual

Jesús Valentín y Christian Fernández en el centro de la zaga; Nagore y Morillas en los laterales y Juan Aguilera acompañando a Fran Mérida en la medular. Esos han sido los hombres que sacó de inicio Juan Antonio Anquela para la final contra el Nàstic de Tarragona. El resultado pudo ser mejor, el Huesca ganó dejando su portería a cero ante el tercer clasificado de la Liga Adelante. Además, el central cántabro marcó el primer gol del partido y el canario dio la asistencia del segundo.

Partido completo de una SD Huesca que iniciaba el choque en descenso y que controló todos los peligros del cuadro catalán desde el inicio con una defensa muy seria y sin fisuras. Los dos centrales más el madrileño taponaron toda vía de entrada ofensiva grana por el centro mientras que Nagore frenó en seco la banda izquierda tarraconense de Naranjo y Morillas ha hecho lo propio con la diestra de Jean Luc. Solo al final del encuentro, el equipo oscense pasó algún apuro con los centros laterales, sobre todo, desde el lado del lateral ex del Alcorcón.

La nota negativa la protagonizaron Aguilera y Valentín. Ambos acabaron tocados y serán duda para el partido contra el Córdoba de la próxima semana en El Alcoraz. De hecho, el último fichaje tuvo que ser sustituido en el minuto 75 de partido por Iñigo Ros y el canario abandonó el campo con molestias.