Con la victoria por 3-1 contra el Albacete, la Sociedad Deportiva Huesca alcanza por primera vez los tres goles anotados en El Alcoraz en esta temporada.
Fran Mérida celebra junto a Luis Fernández el tercer gol | Foto: C.Pascual
Fran Mérida celebra junto a Luis Fernández el tercer gol | Foto: C.Pascual

El sábado fue un día feliz en El Alcoraz. Y no solo porque su equipo consiguió volver a ganar en casa cuatro partidos después (desde el 2-1 al Numancia el 31 de octubre), si no porque además se hizo endosando, por primera vez en esta temporada, tres goles a un rival directo por la permanencia como el Albacete Balompié, que con la derrota cae en posiciones de descenso a favor del Huesca, que sale de ellas. El equipo gustó, convenció, y lo que es más importante: consiguió que la afición oscense volviese a salir contenta y orgullosa de El Alcoraz. Fue un choque sin muchas complicaciones para los de Anquela, en el que solo el 2-1 del ex zaragozista Javier Peredes en el minuto 71′, después del doblete del incombustible Darwin Machís, generó algunos murmullos en la grada. Y es que tan solo seis minutos después Fran Mérida, previa asistencia del propio Machís, sentenció el partido para ayudar a que los tres puntos se quedasen finalmente en Huesca.

Lo máximo que había conseguido la SD Huesca hasta el sábado en cuanto a goles anotados en El Alcoraz se refiere, fueron los dos tantos en la victoria 2-1 contra el Numancia (Mérida y Mainz) y los otros dos en la derrota por 2-3 ante el Alavés (Samu Sáiz y Christian Fernández) en la primera jornada, después de llegar a ir perdiendo 0-3. Lejos de Huesca, tan solo se alcanzaron los tres goles en el derbi contra el Real Zaragoza en La Romareda; en aquella ocasión, los tantos de Mérida, Figueroa y Carlos David en la última jugada, consiguieron rescatar un punto.