Yifan Hou colabora en dar a conocer Alcubierre, con lo que la imagen de la comarca de los Monegros se fortalece gracias a la campeona del mundo de ajedrez.

Tras su presencia en el X Torneo Internacional de Ajedrez de Alcubierre y en el Festival Internacional de Valencia, Yifan Hou se desplazó a Madrid para presenciar el entrenamiento del Atlético de Madrid, donde mantuvo un encuentro con el futbolista Fernando Torres y lució una camiseta que le regalaron durante su presencia en Alcubierre, con la leyenda del Bandido Cucaracha. Sin duda, Hou es una gran embajadora de Alcubierre en el mundo, ya que la ajedrecista cuenta con 3,7 millones de seguidores en la red social china, Weibo.

Siempre sonriente y dispuesta a firmar un autógrafo o a hacerse una fotografía y a atender a los medios de comunicación. Yifan Hou, la actual campeona del mundo de ajedrez, hizo méritos para meterse en el bolsillo a los participantes en el X Torneo internacional de Ajedrez de Alcubierre y a sus vecinos por su cercanía y profesionalidad. Fue la invitada de honor para celebrar el décimo aniversario de un torneo que a lo largo de su trayectoria ha sido visitado por las máximas figuras del ajedrez internacional. A sus 22 años ha viajado por medio mundo. Un tablero de ajedrez ha sido su pasaporte para conocer otras culturas, lo que considera “una de las aportaciones más importantes que le ha dado el ajedrez”, dice Yifan Hou, desde una sencillez que casi hace olvidar que nos encontramos ante una campeona del mundo, que ha hecho historia al coronarse con el título con sólo 16 años, un récord tanto en hombres como en mujeres ajedrecistas que hasta ahora no ha sido superado.

Tan sólo otras dos mujeres han conseguido colocarse entre los cien mejores jugadores del mundo a lo largo de la historia del ajedrez: Judith Polgar y Maya Chiburdanidze. Son pocas las mujeres en la élite del ajedrez. Quizás por ello, uno de sus sueños es promover el ajedrez femenino en todo el mundo y especialmente en el ámbito educativo. En su opinión, haría falta diseñar una política de comunicación internacional para expandir el ajedrez “que es tan importante para los hombres como para las mujeres”. Sus metas más inmediatas son seguir mejorando su ranking y estudiar un máster. Y es que dedicarse profesionalmente al ajedrez no le ha impedido concluir la carrera de Relaciones Internacionales.