Luis Alberto Hernando y Jorge Salas, vencedores del trail y del 10 K, entran juntos en meta. Foto: Sporthuesca.com
Luis Alberto Hernando ha ganado esta mañana los 19 kilómetros del trail Mallos de Riglos. La distancia se recortó sobre los 30 kilómetros previstos por las malas condiciones que ha dejado el mini invierno que ha sacudido la zona en este inicio de la primavera.

Sigue incansable en su puesta a punto para las grandes carreras por montaña que perfila en su calendario. De momento, pruebas con pocos kilómetros. Para coger ritmo. Ya se sabe. Luis Alberto Hernando es un corre montes de sensaciones. Aún tiene un par de pruebas con los esquís de montaña, pero el rock’n roll de las grandes ‘challenger’ asoma ya en el calendario. Hace pocos días estuvo en Madrid en la presentación de la Transvulcania.

Y esta mañana, Luis Alberto  se impuso en un trail de Riglos recortado. Cosas de la meteorología. Los 30 kilómetros iniciales se quedaron en 19. La seguridad de los competidores era lo primero. El burgalés afincado en Jaca volvió a imponer su ley. El sábado lo hizo en Barcelona, en un medio maratón. Pero es insaciable y clase tiene para aburrir.

En Riglos fue la estrella. Y como siempre después de cada carrera sin rehusar una solo foto de cuanto aficionado pidió retratarse con él. El corredor de Adidas compartió charla técnica con aficionados. Siempre atento a cada saludo. El montisonense Jorge Salas, ganador del 10 k, entró con él en meta. Como si estuviera en una nube. No todos los días entra uno bajo el arco final con un bicampeón del mundo. “Gusta –dice Hernando- que la gente valore lo que haces. Siempre es una motivación y la verdad es que sí que lo agradezco”. Y los organizadores de esta prueba, hermana menor del Gran Trail Guara Somontano, felices. Porque estuvo Luis Alberto Hernando y porque participó otra de las grandes de este deporte, Teresa Forn, que con 61 años sigue en la brecha. No todas las carreras pueden presumir de dos campeones del mundo de partida.

“Han acortado la carrera con muy buen criterio. Había muchísima nieve por arriba. Las bajadas estaban bastante delicadas y pasando el primero, así que después del paso de 200 corredores por el mismo sitio imagínate. La verdad es que ha sido una carrera muy bonita, con Riglos nevados, y es una distancia que me va bien. Tener estos ritmos en los entrenamientos me da pereza, pero en carrera se llevan más o menos”, señala.

Si el pasado año por estas fechas ya deslizaba que estaba fuerte, en este 2017 lleva la misma línea. Reconoce que entrena “muchísimo”, carece de dolores -“que no es poco”, matiza- lo que implica que tan solo esté preocupado en correr bien. Con independencia de la carrera en la que participe sigue con su guión de que en todas las pruebas hay rivales durísimos. “Cada vez hay más gente que entrena trail con la idea de competir. Hoy hemos ido los tres primeros juntos hasta el kilómetro 12 o 13. No hay ninguna carrera fácil, en todo caso hay algunas más difíciles que otras”, apostilla.

Respecto al calendario de participación en las grandes sigue con cierta incertidumbre para cerrarlo. Ve difícil correr la ultra de Transvulcania por incompatibilidad con el campeonato del mundo de la Federación de Atletismo y el hecho de que Kilian Jornet confirmara que estará en la Ultra Trail del Mont Blanc ha elevado de forma exponencial el nivel de la prueba. “No sabía si iba a coincidir con  él en alguna carrera así que contentísimo de compartir algún kilómetro con Kilian en la UTMB”, señala con una sonrisa.

Jorge Salas calificó de “lujazo” la entrada en meta en compañía de Luis Alberto Hernando. “Le he visto en los tramos finales del descenso final, que es muy duro y ya se me atragantó el pasado año, y he dicho tengo que entrar con él, porque es una oportunidad única, una foto que voy a recordar siempre”, señaló. El montisonense, entrenado por Eliseo Martín, se quedó satisfecho con el crono realizado, tras una 10 k endurecida por las condiciones del terreno.