Marcos Escribano | Foto: C.Pascual
Sigue la maldición de no poder doblegar a los gallegos en los últimos choques. Tras no poder rascar nada la pasada temporada en ningún enfrentamiento, el de Huesca plagado de lesionados y polémica, tampoco ha podido ser esta vez.
Imagen del encuentro de la pasada temporada en Huesca | Foto: C.Pascual
Imagen del encuentro de la pasada temporada en Huesca | Foto: C.Pascual

Jugar un tercio del partido en inferioridad no debe ser nada fácil para nadie, es casi imposible de poder sumar cuando te sucede y el Bada Huesca no ha roto la estadística.

De nada ha servido la excepcional primera parte de Pejanovic, que ha mantenido al equipo en el partido con un 47 por ciento de paradas, ante un batallador Cangas que no pudo escaparse en el marcador. En ataque, sin que el equipo rozara lo notable, se pudo mantener a raya y dejar la mínima diferencia al descanso: 12-11 para los de Víctor Pillo.

En la reanudación, las defensas se impusieron a los ataques, tónica general del partido, y con 4 goles encajados en 15 minutos, los de Nolasco, a pesar de todo, llegaron totalmente dentro del partido con la igualdad a 16 que indicaba el luminoso.

Pero las inferioridades pasaron factura, el equipo no pudo ni supo mantener a raya a los locales, que con dos arreones dejaron el partido sentenciado y al Bada Huesca sin premio.

La reaparición con gol de Muguerza tras su lesión es destacable y positiva para un equipo que soportará 12 horas de viaje con la pena de no haber podido sumar algo positivo, y con la rabia de ver como siguen sin llegar los resultados a pesar del buen trabajo durante muchos minutos de los partidos.