¿Sabían lo estresante que pueden ser los minutos finales de cualquier llegada al sprint en carreras ciclistas, rodando en medio de un pelotón a más de 50Km/h? Miren este video de una etapa en el Tour de Suisse. Si se llega con unas buenas condiciones físicas, al igual que los compañeros de equipo,  se pone en marcha una elaborada estrategia, muy estudiada antes de iniciar la etapa para que cada uno haga su parte de trabajo y lanzar al sprinter en los metros finales.

En el vídeo se aprecia de manera magnífica la gran cantidad de estímulos que se suceden, la mayoría imprevisibles, para todos los corredores (órdenes de otros corredores, sonidos de sirenas, falta de espacio, peligro del bordillo, estrechamientos de la calzada, contactos…) definidos como estímulos distractores, es decir, que distraen de la tarea que debemos hacer. Pero para cumplir esa tarea tal como se planeó, la atención debe centrarse en los estímulos condicionantes (posiciones de rivales destacados, distancia que resta a meta, órdenes del líder…).

Los corredores que previamente han entrenado habilidades atencionales  y de control del estrés tales como por ejemplo auto-instrucciones, relajación o visualización contarán con más probabilidades de obtener un buen resultado en carrera, pues serán más capaces de diferenciar los distintos tipos de estímulos y focalizar la atención.