Fernando Barceló en la Volta a Castelló | Foto voltacastello.com
El joven ciclista oscense se compromete para la próxima temporada con la Fundación Euskadi. Deja atrás cuatro años en la Fundación Contador. La próxima temporada será su tercer año en categoría sub-23.

Tras cuatro años enrolado en la estructura de la Fundación Contador, los dos últimos en su equipo sub 23, Fernando Barceló ha decidido cambiar de aires y pasar a vestir los colores de un clásico del ciclismo nacional, la Fundación Ciclista de Euskadi. El oscense formará parte en 2017 de una potente plantilla de unas 19 unidades, con una amplia base de ciclistas vascos pero con la incorporación de algún ciclista procedente de otras comunidades autónomas.

Este cambio de aires debería de suponer un nuevo impulso en la evolución como ciclista del de Huesca. Tras un año sin victorias, con algún contratiempo en la salud y alguna caída, el cambio de maillot tiene que servir como revulsivo para que Fernando Barceló siga creciendo como ciclista. Y en un principio la histórica Fundación Euskadi es un buen lugar para que pulan al gran ciclista que Barceló lleva dentro.

Fundación Ciclista de Euskadi

Creada en 1993 y presidida por Miguel Madariaga, la Fundación Ciclista de Euskadi nació para promocionar y divulgar el ciclismo vasco, con la intención de crear unas estructuras deportivas que alcanzaran hasta el profesionalismo, dando siempre prioridad a aquellos ciclistas nacidos en sus territorios históricos o criados en sus canteras. Este objetivo se consiguió cuando vió la luz el ya extinto Euskadi en 1994, que durante 14 temporadas, 8 de ellas en la máxima categoría profesional, paseó sus maillots diseñados con los colores de la ikurriña por las carreteras de medio mundo, maillots que cambiarían a naranja en 1997 con la llegada de Euskaltel. La crisis finalmente azotó con fuerza al proyecto hasta tal punto que dejó su equipo profesional en 2012 por falta de recursos económicos. Fue entonces el momento de volver a sus orígenes, de rehacerse desde la base para volver a crecer.

Y en esas está, con Madariaga aún al frente de las operaciones y mejorando su plantilla sub 23 cada temporada para quien sabe si en un futuro próximo aspirar a cotas mayores. En el ya cercano 2017 Fernando Barceló será una pieza clave en esa progresión que necesita la escuadra vasca a la vez que continua con la suya propia. Ha sido una buena elección por parte del oscense que esperemos vaya acompañada de la necesaria dosis de suerte que siempre se necesita y que este año tanto ha escaseado.