Jugadores del Sariñena celebrando su clasificación para el 'playoff' de ascenso | Foto: @Margot_sari
Tras la contundente victoria del CD Sariñena por 5-0 ante el Illueca, el conjunto monegrino se clasifica para disputar el playoff de ascenso a Segunda Disivión ‘B’ por cuarta vez en su historia.
Jugadores del Sariñena celebrando su clasificación para el 'playoff' de ascenso | Foto: @Margot_sari
Jugadores del Sariñena celebrando su clasificación para el ‘playoff’ de ascenso | Foto: @Margot_sari

Premio merecido para los de David Navarro que han cuajado un campeonato sobresaliente. Terceros en la clasificación con 78 puntos, tan solo han cedido 5 derrotas en todo el curso liguero. A falta de una jornada para la finalización del campeonato regular -se enfrentarán en la última semana al Ejea-, el equipo ha sabido consolidar un puesto que da derecho a disputar el ‘playoff’ de ascenso a Segunda División ‘B’, categoría perdida el pasado año en lo que fue un curso histórico para el club.

Diego Gómez y Lolo se encargaban de encarrilar el encuentro frente al Illueca antes del descanso, para que César, Parra y Larios redondearan la goleada en la última media hora de juego. Cinco tantos que sitúan al equipo como el segundo más goleador del grupo 17 de la Tercera División, solo por detrás del líder, el CD Ebro, que ha anotado 84.

El Sabiñánigo logra la permanencia y el Binéfar depende de sí mismo

Quien también cumplió su objetivo en la pasada jornada fue el Sabiñánigo, que logró la permanencia matemática a costa de un desahuciado Barbastro que caía por un contundente 3-7. Los de Dani Aso, gracias a los refuerzos invernales sobre todo en la zona de zagueros, han conseguido una trabajada permanencia difícil de conseguir por lo visto en la primera vuelta liguera.

El Binéfar deberá sufrir y pelear hasta la última jornada por evitar el descenso a la Regional Preferente. Los binefarenses dependen de si mismos para salvarse -ocupan el puesto 16º a dos puntos del descenso- enfrentándose la última jornada en casa a su inmediato perseguidor, el Caspe, en un duelo con las espadas en todo lo alto por evitar el descenso.