Cani durante su anterior etapa en el Real Zaragoza | Foto: Heraldo de Aragón
Llega la tercera entrega de la sección “Jugador Estrella del Rival” de la temporada 2016-2017 donde repasaremos la trayectoria del jugador estrella del equipo con el que se enfrente la SD Huesca. En esta entrega hablaremos de Rubén Gracia Calmache, más conocido como Cani, una de las piezas clave de este nuevo Real Zaragoza.

Rubén Gracia Calmache (Zaragoza, 1981) es el jugador estrella del próximo rival de la SD Huesca, el Real Zaragoza. Se trata de un centrocampista que ha estado en la élite, que es de la casa, y que ha vuelto a la entidad altoaragonesa para intentar lograr el retorno del conjunto blanquillo a la Primera División.

Cani es hijo y nieto de futbolistas. Su padre, Jesús Gracia es el jugador que más veces ha vestido la elástica minera del Endesa Andorra. Comenzó sus andaduras con el balón a los 6 años de edad en las filas del Stadium Venecia, un club deportivo de su barrio y allí estuvo hasta la categoría de infantil, donde pasó a las categorías inferiores del Zaragoza. Con 19 años fue cedido al Utebo FC en la temporada 2000/01 donde jugó en Tercera División.

La siguiente campaña fue repescado por la entidad blanquilla para jugar en el filial de Segunda “B”. Esa misma campaña debutó con el equipo en Primera División contra el FC Barcelona en el Estadio Municipal de La Romareda, estando ya el equipo descendido sustituyendo a Galletti.

La temporada 2002/03 la comenzó ya en el primer equipo en Segunda División. La primera parte de la temporada la jugó en el filial, pero firmaría su primer contrato profesional a mitad de año, pasando a llevar el dorsal 17. Su primer gol con la camiseta del Zaragoza se lo metió al Real Oviedo en el Nuevo Carlos Tartiere. Desde entonces se hizo con el puesto de titular en la mediapunta y consiguió llevar al conjunto aragonés al ascenso a Primera.

La siguiente temporada heredó el dorsal 8 de un histórico como Santi Aragón y consiguió la permanencia y la Copa de SM El Rey (derrotando por 3-2 al Real Madrid en un partido en el que Cani fue expulsado).

Su buen hacer en el Zaragoza le llevó a firmar por el Villarreal CF en un traspaso que se valoró en algo más de 8 millones de euros. Desde que llegó fue un fijo en las alineaciones del que por aquel entonces era el técnico del submarino, el chileno Manuel Pellegrini. Con el equipo castellonense jugó la UEFA Champions League y las semifinales de la UEFA Europa League. En las 9 temporadas que jugó disputó más de 300 encuentros.

En 2015 fue cedido al Atlético de Madrid, club en el que debutó en un partido de Copa del Rey ante el FC Barcelona. La temporada siguiente fichó por el Deportivo y finalmente el 6 de Julio de 2016 se anunció su regreso al Real Zaragoza, con el que firmó dos temporadas de contrato.