El Bada quiere brindar este miércoles una nueva victoria ante su afición. Foto: C.Pascual
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El siete altoaragonés recibe este miércoles al Anaitasuna en el Palacio de los Deportes (20.30). El Bada necesita ganar para afrontar mejor el duro final de la Asobal.

Con el balonmano de elite de Zaragoza purgando sus errores, el Bada Huesca tiene en el Anaitasuna lo más parecido a un derbi. Son partidos de máxima rivalidad. Se ha escrito de todo cuando se cruzan sobre el 40×20 los sietes altoaragoneses y pamplonicas. Este miércoles, los navarros vuelven al Palacio de los Deportes. Y si siempre es peligroso, en esta ocasión más: es el ‘euroanaita’. Huérfanos de grandes logros en la capital de Navarra con el fútbol y el baloncesto, el Anaitasuna es quien escribe en Pamplona las mejores gestas deportivas en esta temporada. Sin duda, fruto del trabajo bien hecho porque no hay más que irse a las redes sociales para ver cómo se promociona el balonmano desde las oficinas del Anaitasuna.

Una temporada más, el equipo del barrio San Juan, punta de lanza de una sociedad recreativa que tiene en este deporte una de sus secciones con más solera, se presenta con un equipo potente que está sorprendiendo de forma grata dentro y fuera de Pamplona. Se juega este miércoles (20.30) porque luego el Anaita tiene un compromiso de quilates. Recibe al SC Magdeburg en cuartos de final de la EHF y en la Catedral quieren meter a 3.000 aficionados para arropar a su equipo contra el siete alemán.

Pero antes tiene que viajar a Huesca. Y allí le espera un Bada que cruza los dedos para mejorar su punto de mira ante un rival al que ya le venció por un solitario gol en la primera vuelta y que necesita almacenar otros dos puntos antes del particular rally que le depara el calendario a la vuelta de la esquina. Tras el Anaita toca Logroño y Granollers, luego el Guadalajara y el broche contra el Barça.

El técnico del Bada, José Francisco Nolasco, desea la victoria para achicar espacios en la zona noble de la tabla. Anaitasuna está quinto y a tres puntos del siete altoaragonés por lo que una victoria estrecharía distancias y pondría el valor de los goles entre ambos equipos a favor de los altoaragoneses en caso de empate. Y para ello, nada mejor que elevar el nivel de acierto de cara a la meta contraria, el talón de Aquiles durante muchos partidos en este ejercicio.