El corredor castellonense volvió a la línea de salida en Villanúa para imponerse por segundo año consecutivo en una nueva edición del 2KV Collarada. Como si la victoria no fuera suficiente, su gran actuación incluyó un nuevo record de la prueba.
Canal de bajada equipada | Foto: Chabier Miguel
Canal de bajada equipada | Foto: Chabier Miguel

Brillante quinta edición del 2KV Collarada, una prueba de alta montaña que presume de tener un perfil que pocas pueden ofrecer en Europa. Se resume de manera sencilla, salir de Villanúa a menos de 900 metros para tras 8,5 kilómetros de continua subida alcanzar los 2.886 metros del pico Collarada. Una vez arriba y admirada esta parte del Pirineo, bajar a Villanúa en lo que supone un duro castigo a las piernas de cualquier corredor.

La organización corre a cargo del Club de Montaña 2KV Villanúa y presenta dos propuestas diferentes, ambas denominadas en aragonés como Puyar No Más (Subir solamente), con meta en la cima de Collarada, y la reina, Puyar y Baxar (Subir y Bajar), donde tras un vertiginoso descenso se alcanza la meta de Villanúa.

Y ha sido en esta última versión y en ese trepidante descenso donde se ha visto el espectáculo de las carreras de montaña. La carrera ya venía lanzada a lo largo de la ascensión, con un gran trabajo de los primeros clasificados que ha propiciado que se llegara a Collarada con 5 minutos de adelanto respecto al tiempo del año pasado. De nuevo el récord era posible, sólo era cuestión de piernas y de no pisar el freno en ningún momento, en ningún terreno, ya fuera roca, hierba o tierra. Y así fue y así lo hizo un gran bajador como es David Prades, algo que ya demostró el año anterior, presentándose en solitario en la meta de Villanúa parando el crono en 2h 9′ 06″, victoria y récord, incontestable. Tan sólo cuatro minutos después haría acto de presencia Raúl Criado, el jovencísimo corredor de Canfranc, otro gran bajador que está llamado a hacer grandes cosas en el mundo del trail running y que precedió a un clásico de las carreras pirenaicas, Kiko Navarro, que llegó tan sólo un minuto por detrás.

El récord le reportó a David Prades 300€, cantidad que cada año pone en juego la organización de la prueba para aquel corredor que consiga batir la marca de la prueba, un récord que poco a poco va bajando de año en año y que cada vez estará más caro. En palabras de David Prades a SPORTHESCA.com, “el récord ha sido posible gracias a la rápida ascensión y la colaboración en ella de los corredores de cabeza, rebajando en cinco minutos el tiempo de ascensión de la edición anterior”. Y no le falta razón, ya que el descenso el año pasado fue ligeramente más rápido.

David Prades: “El récord ha sido posible gracias a la rápida ascensión”

En categoría femenina la victoria correspondió a la corredora vasca Maider Fraile con un tiempo de 2h 56′ 40″, seguida muy de cerca en todo momento por Berta Pérez que entraría en meta en 2h 58′. Un poco más distanciada, con 3h 04′ 41″ cruzaría la línea de meta Silvia Regueiro.

Puyar No Más

La versión pequeña vio coronarse como vencedor al catalán Ferrán Teixidó, que lograba hollar la cumbre de Collarada con un excepcional 1h 24′ 14″. Dos minutos después llegaría Íñigo Lariz y en tercera posición el veterano Salvi Fargas. En féminas triunfo para Miren Otzerinjaúregi con 1h 54′ 49″, seguida de Maite Zabaleta y Sara Bernal.