Jugadores del Bada, en el inicio de un entrenamiento. Foto: I. V.
Rafa López Hernández, Sergio Valles y David Mendoza. Tres viejos roqueros enrolados en el Cuenca y con mucho balonmano. No solo en sus brazos y piernas. También en su cabeza. Y eso hace más peligroso este viernes al equipo manchego ante un Bada Huesca que comparecerá con la baja por lesión de Marco Mira.

Nacido en Zaragoza en 1979, el central Rafa López Hernández –dorsal 14- es toda una institución. Su padre fue uno de los primeros internacionales españoles en más de un deporte. En su caso, balonmano y voleibol. Su hijo llevaba fuera del balonmano un par de temporadas. Pero ya se sabe. Quien lleva el deporte en la vena siempre lo tiene enganchado. Le pidieron volver y allí está, impartiendo su particular magisterio. Con las estadísticas en la mano, es el segundo jugador que más interviene en el juego de Cuenca. Solo por detrás del zurdo Sergio Vallés, dorsal 27. El lateral derecho madrileño,  a sus 34 años, destaca más por su productividad en el juego que por su faceta anotadora.

Jugadores del Bada, en el inicio de un entrenamiento. Foto: I. V.
Jugadores del Bada, en el inicio de un entrenamiento | Foto: I. V.

En defensa, por derecho propio, es David Mendoza la referencia. Nacido en 1982 es el gendarme del siete conquense. Con sus 200 centímetros, más de 100 kilos y su veteranía, el dorsal número 8 será un buen duelo el que a priori tendrá con Eloy y Doldán para ganar la posición. Para dar cobertura a estos veteranos, Cuenca dispone de jugadores como el brasileño Thiago Alves, lateral derecho de 21 años y el extremo derecho argentino Pablo Vainstein para ahormar un equipo que seguro que dará guerra en el Palacio.

José Luis Fernández y Antonio Martín serán los encargados de arbitrar el encuentro que debe servir para marcar diferencias con Cuenca, que tiene un punto menos que los altoaragoneses y pasar en la tabla a Teucro que se mide con el todopoderoso Barça. Nolasco tiene claro que ganar a los manchegos es una cuestión de “sí o sí”. Perder no entra en el terreno de la posibilidad, empatar tampoco. “Está claro que para la afición, la clasificación es un referente, pero hasta que no acabe la primera vuelta no se puede vislumbrar nada. Lo importante es la línea de juego”, recalca Nolasco que subraya que su equipo “entrena mejor de lo que juega”. De hecho, es tajante cuando habla de los entrenos: “El mejor año desde que estoy en Huesca”.

Respecto a la lesión de Marco Mira, la confianza es que esté lo antes posible con el equipo. “Es un jugador que se cuida mucho y que es muy fuerte. Y estos son cosas que pueden aminorar la gravedad de la lesión”, subraya.

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