Refugio de Respomuso. Foto: Peña Guara
Ubicado a 2.200 metros de altitud, en el término municipal de Sallent de Gállego, el refugio de Respomuso cierra el próximo día 15 y la fecha de apertura se prevé para el 15 de marzo del próximo año.

Cuanto menos, sorprendente. El refugio de montaña de Respomuso (2.200 metros de altitud, término municipal de Sallent de Gallego) permanecerá cerrado entre el 15 de diciembre y el 15 de marzo, como medida de seguridad tras haber caído ya sobre el propio edificio dos aludes en un periodo de 19 años. La noticia ha sido dada a conocer por la Federación Aragonesa de Montaña (FAM) y en cuanto trascendió en las redes sociales las reacciones no se hicieron esperar. Y la más común, la prevista: críticas por el emplazamiento elegido para levantar un refugio de montaña. El cierre se decidió tras un acuerdo a tres bandas rubricado por la dirección general del Gobierno de Aragón, que es el propietario del edificio construido en 1993 y con capacidad para 90 plazas; la  FAM, concesionaria de su gestión, y los guardas del refugio.

Refugio de Respomuso. Foto: Peña Guara
Refugio de Respomuso | Foto: Peña Guara

El cierre coincide con el periodo invernal de mayor incidencia de avalanchas. Por lo que respecta a la apertura del 15 de marzo es una fecha orientativa ya que todo estará en función de las condiciones en las que se encuentre la montaña en ese momento. Lo que no cambia es el día del cierre. Durante este periodo, estará abierto el pequeño refugio libre Alfonso XIII, situado cerca del de Respomuso, a la cola del embalse del mismo nombre. Por motivos de seguridad obvios no se abrirá el refugio libre con el que cuenta Respomuso.

Tras la caída del primer alud, desde el Gobierno de Aragón se realizaron distintos trabajos de protección del edificio. Estos consistieron en una estructura antialudes anclada en la fachada norte del edificio principal. El sistema funcionó el pasado invierno lo que evitó daños importantes cuando cayó el segundo alud. Las zonas más afectadas esta vez fueron las del edificio pequeño, que en el primer alud no se vio afectado y por ello no se realizaron sobre él en su día protecciones.

A lo largo del pasado verano se realizaron trabajos de reparación de estas zonas dañadas, y se ha planteado un proceso de mejoras para los próximos años dirigido a reforzar ese edificio pequeño, de cara a que el conjunto de la edificación cuente con suficientes protecciones para que en caso de otra afección por alud, los daños sean de índole menor.

Tras la reapertura, el refugio estará abierto todos los días y prestará el servicio de alojamiento, toma de datos meteorológicos y seguridad propios de nuestra red de refugios.