El lateral izquierdo de la Sociedad Deportiva Huesca marcó en Los Pajaritos su segundo gol en esta campaña y terminó el partido aquejado de unas molestias musculares.
Los jugadores de la SD Huesca celebran el gol de Christian Fernández junto a la afición visitante | FOTO: LFP
Los jugadores de la SD Huesca celebran el gol de Christian Fernández junto a la afición visitante | Foto: LFP

Christian Fernández logró ante el Numancia el que es su segundo gol esta temporada. A falta de dos minutos para el descanso, y tras un córner botado por el cuadro oscense, el balón le acabó cayendo al lateral zurdo para que, casi de rebote y sin quererlo, pusiese las tablas en el marcador.

Sin embargo, al igual que el posterior tanto de Arruabarrena que también supuso momentáneamente el empate (a dos), la alegría para el futbolista cántabro quedó en vano tras los goles de Julio Álvarez y Marc Mateu, que acabaron dejando los tres puntos en Soria. Además, Christian acabó el encuentro con molestias musculares en su piernas izquierda, aunque parece que no reviste gravedad.

Christian, cedido en el conjunto oscense por la Unión Deportiva Las Palmas, por la que fichó en enero del pasado año procedente del DC United estadounidense y con la que consiguió el ascenso a Primera División, marcó en la primera jornada el que fue el segundo tanto del Huesca de la temporada. Curiosamente, al igual que en Soria, el resultado de aquel partido contra el Alavés fue de un desfavorable dos a tres, después de llegar a ir perdiendo el Huesca por 0-3.

El lateral zurdo y canterano del Racing de Santander hizo el segundo rematando un córner botado por Juanjo Camacho en el 89′, después del primero de Samu Sáiz. Christian Fernández ha disputado un total de 19 partidos de Liga y 1 de Copa esta temporada, todos ellos como titular, teniendo que ser sustituido en Elche por lesión.

Al igual que ante el Alavés, su segundo tanto también ha llegado en una acción ofensiva a balón parado, faceta en la que destaca el azulgrana. Christian está siendo de la partida gracias a la confianza depositada por Anquela, haciendo que un fijo como lo era Morillas arranque los partidos desde el banquillo.