“Como en casa en ningún sitio” es una frase hecha que los datos desmienten, ya que: La ‘Red de detección de accidentes domésticos y de ocio’ (DADO), del Instituto Nacional de Consumo del Ministerio de Sanidad, estudia este tipo de incidentes, que se cobran anualmente la vida de unas 6.000 personas en nuestro país.

Su índice de mortalidad en España es seis veces superior a la producida en el ámbito laboral y más del doble de la registrada en las carreteras.

Según el ‘Informe sobre accidentes en el hogar’, elaborado por la Unión de Consumidores de España (UCE), en nuestro país se registran  unos 5.120 accidentes de este tipo al día.

Este estudio alerta de la tendencia alcista de los percances del hogar de las personas de entre 25 y los 44 años. Sin embargo, los sectores más vulnerables siguen siendo los menores de 5 años y los mayores de 65. De hecho, estos siniestros son la principal causa de muerte en niños de países desarrollados.

La Fundación Mapfre revelaba que más del 60% de los accidentes que sufren los menores de entre 1 y 4 años es consecuencia del descuido o distracción de sus padres o cuidadores, seguido de la falta de medidas de protección y del azar.

Los lugares del hogar donde mas accidentes hay son:

  1. La cocina
  2. El cuarto de estar
  3. El baño

LA COCINA:

Cocinar puede ser un verdadero placer, pero la estadística es contundente: siete de cada diez accidentes domésticos ocurren en la cocina. Se trata de un lugar en donde transita gente en forma permanente y hay fuego, agua caliente, aceite hirviendo, además de afilados cuchillos y artefactos eléctricos

Aceite hirviendo: En el ranking de las quemaduras, la de aceite hirviendo ocupa el 1er puesto. Hay dos formas típicas de quemarse. Una es cuando se hacen frituras en una sartén y el mango queda hacia afuera podemos engancharnos sin querer y caérsenos encima. La otra forma es cuando se fríen comidas que contienen agua y el aceite salta de la sartén.

Cortarse con un cuchillo: Recordar que un cuchillo sin filo es mucho más peligroso que uno súper afilado. La razón es sencilla: si no corta, hacemos más fuerza y un mal movimiento termina con el cuchillo clavado en cualquier parte de nuestro cuerpo.

Electrocución: Es típico terminar de lavar algo, las verduras, por ejemplo, y con las manos aún mojadas enchufar la batidora. Al mínimo fallo, podemos ser víctimas de la electricidad. Así que antes de apretar el botoncito, secarse bien las manos.

Intoxicaciones: Lavar bien los alimentos no es suficiente para evitar intoxicaciones. Una de las más frecuentes es la contaminación cruzada con la bacteria Escherichia coli. Se da al mezclar, durante una misma preparación, los utensilios para la carne cruda con vegetales que se servirán frescos. Hay que tener cuidado a la hora de elaborar los alimentos de no mezclar ni la tabla, ni los recipientes, ni los cuchillos.

Incendios; Cuando manipules los trapos sobre los fuegos, procurar tenerlos enrollados en la mano para que no caigan al fuego y se prendan. Y por las dudas, recordar de que un fuego se apaga tapándolo con un trapo húmedo, con una tapa o arrojándole abundante harina.

Mucha precaución igualmente con que el fuego llegue a la campana, sobre todo si está encendida.

Estalla el microondas: Hay que tener cuidado con los recipiente que se meten dentro del microondas. Si metemos una bandeja metálica, en segundos, tenemos un agujero en la tapa del aparato.

Otras explosiones: Productos de limpieza, puedes hacer reacciones químicas que exploten o bien si los acercamos a una fuente de calor, como un cigarrillo.

Resbalones y caídas:  Es uno de los accidentes más frecuentes. Para evitar deslizamientos, lo ideal es limpiar en forma inmediata todo lo que se caiga al suelo. No importa si es líquido, sólido o si ensucia o no. Que el suelo esté limpio y despejado es el ABC para evitar caídas que pueden terminar en un yeso y 40 días de reposo.

Nerviosismo – Falta de tiempo: Estamos hirviendo las verduras, tenemos la carne en el horno y debemos colar el arroz. En ese momento vemos que de la olla sale una espuma que amenaza con apagar el fuego, o quemarse en la placa. Y ahí es cuando descuidamos el colador, estiramos la mano y… terminamos arriesgándonos.

Lo ideal es hacer una cosa cada vez y así evitar dolores de cabeza y accidentes complicados, como una quemadura de agua hirviendo.

PARA PREVENIR LAS CAÍDAS TENDREMOS EN CUENTA LO SIGUIENTE:

  • Mantener el suelo lo más libre posible de obstáculos, sobre todo en las zonas de circulación y trabajo.
  • Evitar tener las superficies resbaladizas. Ténganse siempre limpias. Si encera el suelo, utilice cera o productos no deslizantes.
  • En la bañera, utilice alfombras o pegatinas antideslizantes.
  • Proteger aquellas ventanas que se encuentren a menos de 1 metro del suelo mediante defensas apropiadas (barandillas, rejas), que impidan la caída de las personas.
  • Los barrotes, de existir, han de estar colocados verticalmente y su separación debe ser tal que impida el paso de la cabeza de un niño pequeño.
  • Las puertas, balcones, ventanas que den acceso sobre zonas de riesgo de caída, deben disponer de un sistema de bloqueo que impida su apertura a los niños.
  • No utilizar escaleras de mano defectuosas (travesaños rotos, sistema de bloqueo antiapertura averiado o inexistente) ni las baje de espaldas; han de ser bajadas siempre de cara a ellas, agarrándose a sus largueros. El uso de escaleras debe estar prohibido a los niños.
  • Utilice preferentemente escaleras de mano dobles (de tijera) para trabajar o alcanzar objetos elevados. No suba hasta que no estén totalmente abiertas o en perfecto equilibrio.
  • No suban a la vez más de una persona a una escalera de mano.
  • Evite utilizar sillas o muebles para alcanzar objetos altos en vez de escaleras apropiadas.
  • Fije las estanterías firmemente a la pared
  • Si después de una caída o un golpe la zona duele y se inflama lo más conveniente es aplicar hielo (o una bolsa de guisantes congelados). Pero no directamente, envolverlo  primero en un paño. El frío ayuda a reducir la hinchazón y calmar el dolor.
  • Cuando la zona duele exageradamente al tocarla, cuesta mucho de mover o incluso se mueve de forma poco natural podría haberse producido un esguince o incluso una fractura.
  • Es muy importante No mover la zona afectada ni Intentar recolocar el hueso y acudir a urgencias para que valoren el alcance de la lesión. Una radiografía suele ser suficiente para diferenciar entre un esguince o una rotura.
  • Si el golpe no ha sido muy fuerte la aplicación de frío local suele ser suficiente.
  • Pero si el impacto ha sido intenso lo mejor es acudir al médico, que valorará la necesidad o no de mantener al afectado en observación.

Golpes en la cabeza: Llama al 112 si, tras el golpe, la persona sangra por el oído o por la nariz, tiene vómitos o pierde el conocimiento

Otro caso con características propias son los golpes en la boca. Si tras ellos se rompe un diente hasta llegar al hospital debe conservarse en la saliva del afectado, en leche, en suero fisiológico o en una mezcla de agua con sal (la cuarta parte de una cucharadita de postre diluida en un vaso de agua).

QUEMADURAS

CÓMO PREVENIRLAS:

  • Colocar en lo posible protecciones alrededor de aquellos objetos que se encuentran calientes y que resultan accesibles necesariamente.
  • Seleccionar y utilizar objetos provistos de elementos de agarre aislante (mangos, asas, etc.), en buen estado.
  • Utilizar guantes o manoplas aislantes para mover objetos calientes o manipular dentro de un horno encendido.
  • Evitar las salpicaduras, usando cubiertas o tapaderas mientras se cocinan los alimentos.
  • Los mangos de sartenes, cacerolas y pucheros no deben sobresalir del mueble de cocina.
  • Alejar a los niños de la cocina y zona de planchar.
  • Situar los objetos calientes o con llama viva fuera del alcance de los niños.
  • Impedir que los niños jueguen con cerillas y mecheros.

¿QUÉ HACER ANTE UNA QUEMADURA?

  • Enfriarla: Chorro de agua fría 10´
  • Si está ardiendo apagarla, rodando por el suelo o con una manta
  • Si tiene la ropa pegada, NUNCA intentar quitarla
  • Quitar (cortar ) anillos pulseras..
  • Cubrir con apósitos gruesos humedecidos en suero
  • Usar un antiséptico y una pomada, (en las de 1er grado)
  • NUNCA pinchar una ampolla
  • Quemaduras en ojos, ir echando agua hasta llegar al hospital.
  • Si es extensa, y está consciente, hidratar al paciente mientras se va al hospital
  • Olvidarse de TODOS los remedios caseros

ELECTROCUCIÓN:

Las electrocuciones en los hogares provocan 150 muertes al año y 1.600 heridos, al tiempo que causan unas pérdidas económicas relacionadas con daños materiales, daños y perjuicios por valor de 100 millones de euros

Una persona puede electrocutarse fácilmente ya que las tensiones que alimentan los aparatos electrodomésticos (220 ó 125 voltios) son peligrosas. En caso de aplicarse por accidente a una persona puede producir desde el conocido “calambrazo” hasta la muerte por paro cardíaco.

El peligro que entraña un contacto eléctrico se hace mucho mayor cuando la persona está en ambiente mojado o descalza sobre el suelo.

Este peligro se da en:

  • El cuarto de baño.
  • La cocina.
  • En cualquier lugar después de fregar el suelo o regar

COMO PREVENIRLAS:

  • Tanto las clavijas como los enchufes deben disponer de un conductor de “toma a tierra”
  • No conectar aparatos que se hayan mojado
  • Procurar no usar ni tocar aparatos eléctricos estando descalzo, incluso cuando el suelo esté seco
  • Comprobar que las tuberías de agua (caliente y fría), desagües del baño, fregadero, lavabo, etc., estén conectados entre sí y a tierra mediante un conductor
  • No tener estufas eléctricas, tomas de corriente ni otros aparatos eléctricos al alcance de la mano en el cuarto de baño y a menos de 1 metro del borde de la bañera
  • Utilizar enchufes giratorios o de enclavamiento profundo para proteger a los niños
  • Antes de realizar cualquier reparación o manipulación de la instalación eléctrica desconectar el interruptor general situado en el cuadro general de la casa y asegurarse de la ausencia de tensión

HERIDAS:

Causas principales de las heridas:   El contacto de manos y pies, generalmente, con objetos cortantes o punzantes produce cortes y pinchazos

CÓMO PREVENIRLAS:

  • Guardar los objetos cortantes o punzantes una vez que han sido utilizados.
  • Utilizar una protección que impida el contacto directo con el elemento de corte (rejilla de ventilador, funda de cuchillo, etc.).
  • Reparado o tirar aquellos objetos (vasos, platos, etc.), que con el uso se han convertido en parcialmente cortantes.
  • No situar plantas punzantes (cactus) en zonas poco visibles y al alcance de los niños.
  • Proteger, alejar o eliminar en lo posible del alcance de los niños aquellos objetos que presenten superficies o aristas vivas (cuchillos, aspas de ventilador, trituradora, cuchillas de afeitar, agujas de coser o de punto, tijeras, etc.).
  • Colocar las herramientas en cajones con las puntas o elementos cortantes hacia dentro.

TRATAMIENTO DE LAS HERIDAS:

  • Lavarnos las manos antes de curarla
  • Lavar la herida con  agua oxigenada o con agua y jabón
  • Secar con gasas estériles de dentro hacia fuera
  • Pincelar con antiséptico
  • Cubriremos con un apósito y revisaremos a las 24 horas

Si hay hemorragia:

  • Sentar o acostar a la persona, para no correr el riesgo de que se desmaye
  • Hacer presión directa en la herida, a la vez que levantamos  la zona, 10 minutos
  • Poner apósitos estériles, encima de la herida y NO levantarlos para ver si ha parado
  • Si vemos que no para la hemorragia, hacer un vendaje compresivo e ir al hospital