Carlos Molina en el partido frente al BM Aragón | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
El internacional Carlos Molina se mostraba “muy ilusionado” por fichar por el Naturhouse La Rioja, lo que en su opinión supone un “salto de calidad” desde que hace siete años saliera de la cantera del BM Córdoba para pasar al filial del Barcelona y jugar en los últimos años en el Bada Huesca.
Carlos Molina en el partido frente al BM Aragón | Foto: sporthuesca.com - C.Pascual
Carlos Molina en el partido frente al BM Aragón | Foto: sporthuesca.com – C.Pascual

El cordobés manifestaba a Efe que “el proyecto deportivo” de los riojanos fue decisivo para su decisión final de fichar por ellos, dado que “aunque no llevan mucho tiempo, ya están consolidados entre los mejores”, lo que en lo personal supone “estar en uno de los grandes de España”, ha argumentado.

El lateral izquierdo manifestó que el Naturhause “lleva varios años haciendo las cosas bien”, al margen de que “su objetivo no es la salvación o mitad de la tabla”, por lo que también se trataba de “cambiar de objetivos”, ya que ahora volverán a defender “un subcampeonato y ese segundo puesto es el que tiene que estar en la cabeza”, además de “repetir la clasificación de octavos en la Liga de Campeones”, subrayó.

“Sabemos cuáles son nuestros límites, pero buscar el pase a cuartos de final sería más meritorio”, ha destacado Molina, ya que ese “es otro atractivo” para él, porque supondrá su debut en la Liga de Campeones después de que la pasada campaña ya lo hiciera en la segunda competición europea con el Bada Huesca.

Tras cumplir 24 años el pasado 31 de mayo, Carlos Molina quiere seguir “creciendo junto a Albert Rocas, Garabaya, Ángel Fernández o el sueco Philip Stenmalm” con el que dijo que luchará por un puesto en la formación logroñesa porque “todo eso es una razón más para estar con ellos”.

“Es cierto que mi idea era marcharme fuera. Quería una experiencia nueva en el extranjero, pero surgió La Rioja y valoré otro año en España con el segundo mejor equipo nacional”, destacó Molina. EFE