Imagen durante el partido | Foto: @BMGranollers
Otra vez no pudo ser, otra vez rozó con la punta de los dedos puntuar el siete altoaragonés, pero la remontada final no fue suficiente tras la escapada vallesana.
Imagen durante el partido | Foto: @BMGranollers
Imagen durante el partido | Foto: @BMGranollers

Nadie hubiera pronosticado tal y como se desarrolló el choque en la primera parte, que los de Viver lograrían romper el partido en la segunda, aunque después casi lo pagan caro, pero la realidad es que los oscenses se quedaron con la miel en los labios de nuevo.

Arrancaron mejor los de Nolasco, controlando el marcador y el tempo del partido en los primeros parciales, defendiendo con acierto y estando certeros en ataque aunque anotar también costaba lo suyo.

Las ventajas de los altoaragoneses eran mínimas, pero conseguían mantener a raya al siete vallesano que no sabía como meterle mano a los visitantes. Un tiempo muerto mediada la primera parte, hizo que Granollers consiguiera ajustar la defensa y pasara a comandar el marcador, también con cortas rentas que quedaron en nada en el descanso al que se llegó con empate a 14.

Tras el receso, una metamorfosis de ambos equipos: los oscenses se atascaron en ataque, y la efectiva defensa que había encajado 10 goles en los primeros 20 minutos, veía como en los primeros 9 minutos tras la reanudación encajaba 8 goles para dejar el marcador en un complicado 22-17.

Intentó reaccionar sin éxito el siete de Nolasco, pero todas las ideas morían en la orilla, el tiempo corría en su contra y se entró en la recta final del choque con un claro 30-24 y diez minutos por jugarse.

Valor, arrojo, casta y valentía derrocharon los oscenses, apretaron los dientes y provocaron que Carlos Viver pidiera tiempo muerto, pero ni con esas.

Del 30-24 en el minuto 50, se pasó a un 30-29 en el minuto 55, y en una trepidante recta final de infarto. Faltó un poco para tocar pelo, esa pizca de suerte que tienen de cara los equipos cuando van a favor de corriente, pero a los oscenses se les gastaron las pilas y finalmente, no pudieron remontar y conseguir la fortuna de rascar algo de la pista vallesana.

El 33-31 final vuelve a dejar a los de Nolasco con la miel en los labios. Aunque queden ya pocas batallas, Guadalajara debería servir como bálsamo para una temporada de luces y sombras.

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[acc_item title=”FICHA TÉCNICA”]

33 – Fraikin BM Granollers (14+19): Bombóm Almeida, Marc García (4), Ferrer (-), Arnau García (3), Figueras (2), Solé (9, 3p) y Resina (3) -siete inicial-; Teixeira (7), Porras (1), Pérez (1), Cañellas (2), Gassama (1), Puig (-), Zeba Pacheco (-) y Márquez (-).

31 – Bada Huesca (14+17): Pejanovic, Cabanas (8, 3p), Eloy (-), Muguerza (-), Novelle (6), Oier García (2) y Dija Cruz (5) -siete inicial-; Doldán (4), Rochel (4), Nolasco (2), Escribano (-), Mira (-) y Arguillas (ps).

Marcador cada cinco minutos: 2-3, 5-5, 7-8, 10-9, 12-11 y 14-14 (descanso); 18-16, 22-17, 26-20, 30-23, 31-28 y 33-31 (final).

Árbitros: Ignacio García y Andreu Marín. Exclusiones: Marc García de Fraikin BM Granollers y Eloy y Nolasco de Bada Huesca.

Incidencias: Partido correspondiente a la vigesimotercera jornada de la Liga BAUHAUS Asobal, disputado en el Palau d’Esports de Granollers ante unos 514 espectadores.

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