Anderson Caicedo es el primer colombiano en recalar en un equipo del balonmano Asobal. El BM Huesca ve con ojos golosos el mercado emergente en este deporte.

Como deporte netamente europeo, el balonmano necesita abrir fronteras para expandirse. Y en España, con los clubes azuzados por la situación económica, la necesidad se muta en urgencia. Lejos de poder sujetar a sus figuras, cada vez es más difícil confeccionar plantillas competitivas con presupuestos menguantes. Y si el Gobierno de Aragón mantiene su propuesta de cortar el grifo de los convenios con clubes de elite, tanto el BM Huesca como el BM Aragón se quedan al borde del precipicio. ‘Pato’ Martínez fue el primer extranjero en recalar en el balonmano oscense cuando el equipo militó en División de Honor B.  Casi fue una excentricidad. Un chileno jugando a balonmano en España era algo impensable. Después recalaron más chilenos –Feutchman-, argentinos –Vieyra, Doldán-, brasileños –Dijà- y ahora un colombiano, Anderson Caicedo, a prueba durante dos semanas.

Caicedo, en el partido contra Chile. Foto: Carlos Pascual
Caicedo, en el partido contra Chile. Foto: Carlos Pascual

Y aun de forma incipiente, Argentina y Brasil, principalmente, ya empiezan a coger la onda aunque sigan lejos de los grandes de este deporte. Eso sí, sus jugadores empiezan a dejarse ver en ligas competitivas como la francesa. El gran deseo de la IHF, la Federación Internacional que modela este deporte, es que sigan creciendo para expandirse más. Por una carambola, el BM Huesca puso sus redes en Caicedo. El directivo Dani Ibáñez (Sabadell, 1981) coordinó la operación para traer a un jugador del que tras ver distintos vídeos se quiere comprobar su jugo de forma directa, con una plantilla Asobal y en los partidos de este mini pretemporada antes de que arranque la segunda vuelta de la competición regular.

La llegada de Anderson Caicedo al BM Huesca empezó a gestarse el pasado mes de octubre. La directiva oscense se puso en contacto con la entrenadora del club Omega donde juega Caicedo. Colaboró, además, el seleccionador  del país cafetero, Omar Ríos. “Les comentamos la posibilidad de ver al jugador en directo porque los vídeos se quedaban cortos y tanto la entrenadora del Omega, Mónica Ospina, como Ríos colaboraron en todo momento para que Anderson viniera”, explica Ibáñez.

El directivo del Bada no esconde que hay más jugadores de este corte en su cartera porque la derivada es clara: “La situación económica es la que hay y nosotros tenemos que abrir nuevas vías. Si queremos traer un jugador que está en Asobal y repunta un poco va a pugnar por él Anaitasuna, Granollers, Logroño y para nosotros es complicado luchar con ellos”. La posibilidad que se quede es nula por motivos legales. Como mucho podría quedarse 90 días. Si convence, llegaría para la próxima campaña.